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lunes, 10 de marzo de 2014

El sistema de elecciones permanentes

Todos conocemos, al menos a grandes rasgos, cómo funciona el sistema de democracia representativa en este país. Cada cuatro años se convocan elecciones para que los ciudadanos votemos a la formación política de nuestra cuya ideología o programa electoral nos convenza más, y le damos nuestra confianza colocando la correspondiente papeleta en la urna. Es el único poder democrático real que el actual sistema nos permite.

El partido político o coalición que acceda al Gobierno lo hace con un cheque en blanco para hacer lo que les de la gana, y los ciudadanos poco podemos hacer, a saber:
  • Maldecir en calles, plazas, bares, reuniones, redes sociales, bien sea individual o colectivamente. En algún caso, y según la manera y el momento, podrá ser sancionado, detenido o incluso agredido físicamente.
  • Organizarse en colectivos de diverso tipo: plataformas ciudadanas, asociaciones de afectados, partidos políticos, sindicatos, etc. De todos estos colectivos, los únicos que pueden darle la vuelta al sistema, obteniendo el apoyo de la mayoría ciudadana, son los partidos políticos. El resto puede ganar algunas batallas, pero no la guerra. El problema que tienen los nuevos partidos políticos es que la legislación electoral vigente constituye una muralla difícilmente salvable para todos aquellos partidos de nueva creación o poco apoyo popular.
  • Armarse de paciencia y esperar a otros cuatro años para votar a otros.
  • Emigrar, con la rabia, la tristeza y el dolor de tener que abandonar tu tierra y tu gente porque se ha convertido en un país de borregos adormilados que no espabilan por mucho que los zarandeen, que los dejen sin trabajo, sin educación, ni sanidad, ni calefacción, ni casa... ni un plato de lentejas que llevarse a la boca.
Y esto es todo, amigos. Algunas iniciativas, como la de Democracia 4.0, promueven la posibilidad de que los ciudadanos de los ciudadanos participen votando la elaboración de las leyes, y recuperar de esta manera uno de los tres poderes del Estado (el legislativo), pero este concepto sólo aparece en el programa electoral de la Red Ciudadana Partido X, con lo cual sólo podrá llevarse a la práctica si dicha formación gana las elecciones.

¿En qué consiste el sistema de elecciones permanentes?

Surge como complemento al concepto de Democracia 4.0 y constituye una herramienta que confiere más poder y control a los ciudadanos sobre el Gobierno que los representa. Lo explico con un ejemplo.

Se celebran elecciones generales. Los ciudadanos acuden, más o menos como siempre, a los colegios electorales y depositan su papeleta en la urna. El partido más votado obtiene la victoria (es un ejemplo) y el presidente electo forma su equipo de Gobierno. En su programa electoral propuso a los ciudadanos una serie de medidas a adoptar en su legislatura. Empiezan su trabajo por los paquetes de modificaciones legislativas, intentando lograr el máximo consenso en las cámaras legislativas y dentro del marco de su programa electoral, y adoptan las reestructuraciones organizativas necesarias que más se adapten a las líneas de trabajo a desarrollar.

Pero resulta que el partido político, una vez se convierte en Gobierno, no sólo no hace lo que decía en su programa electoral, sino que hace otras cosas totalmente en contra de muchos ciudadanos cuya confianza en forma de voto consiguieron.

¿Qué puede hacer el ciudadano, además de las opciones que se detallaban antes, cuando se ve engañado por el Gobierno? Acude a cualquiera de los registros públicos (ayuntamiento, consejería, ministerio, delegación provincial...) y, tras identificarse, CAMBIA SU OPCIÓN DE VOTO. Automáticamente y en tiempo real, su voto se ve reflejado en los marcadores de apoyo ciudadano (prácticamente como las listas de escrutinio electoral), y se va a su casa con la satisfacción de que ha podido hacer algo, de que es un ciudadano libre que posee su cuota de poder correspondiente y, en base a ésta, cambia su opción electoral en cualquier momento. Pongo este ejemplo porque si digo lo del voto electrónico, siempre me sale uno que me pregunta por el abuelito que no ha cogido en su vida un ordenador, pero claro, el voto electrónico también puede ser otra vía.

Si este gesto que hace el ciudadano se repite a lo largo de todo el país de una manera significativa, puede llegar a alterar considerablemente el apoyo ciudadano al partido que gobierne en ese momento, llegando incluso el momento en el que el gobierno pierda la mayoría, momento a partir del cual empieza una cuenta atrás de un plazo (tres meses, seis...) en el que el Gobierno ya es consciente de que los ciudadanos no están conformes con su política y que tiene que enderezar el rumbo y cumplir el programa electoral por el que obtuvo la victoria. En definitiva un Gobierno para el pueblo y controlado por el pueblo.

Abordo con cautela la duda de que la plasmación de un concepto así pueda condenar al país a una inestabilidad política, social y, a la postre, económica, y no se me ocurren qué otros inconvenientes pueda acarrear la implantación del sistema de elecciones permanentes que no sean para la clase política, convertidos ya en fieles servidores públicos... por la cuenta que les trae.

viernes, 7 de marzo de 2014

El triunfo de los poderosos

El otro día estuve en la charla que dio Juan Moreno Yagüe, el abogado sevillano impulsor de la llamada Democracia 4.0, sobre Blesa y las preferentes. Había prometido en su twitter explicar los entresijos de esta cuestión y cómo este criminal sinvergüenza va a salir indemne del proceso judicial al que está siendo sometido. Acudí al patio de la Sala El Cachorro, donde tuvo lugar la charla aprovechando el clima de la incipiente primavera sevillana, ávido de secretos y claves para entender bien lo que estaba ocurriendo, y salí de allí con una mezcla entre depresión y rabia, que opté por combatir con unos vinos y unas tapas en el cercano Puratasca. Pero poco duró la distracción y, a la segunda copa, la cena se convirtió en una extensión más de la charla a la que había asistido minutos antes.

Juan Moreno nos explicó con lucidez y claridad durante algo más de hora y media cómo el actual sistema no es más que un chiringuito para que unos pocos, ricos y poderosos, acumulen cada vez más y más riqueza y poder frente a la gran masa de ciudadanos, impotentes, quizás por esa indefensión aprendida que mencionó Isabel Sánchez, del Partido X.

El repaso no sólo afectó al tema de Blesa y las preferentes, sino que se extendió a las reformas del sistema judicial que está llevando a cabo Gallardón, a cómo se han modificado las leyes electorales para dificultar al máximo el surgimiento de nuevos partidos, al colapso del sistema de pensiones, a las reformas laborales, a los chiringuitos de fraude fiscal que, dentro de la estricta legalidad, tienen montados bancos y empresas financieras, a la estafa de las eléctricas, etc. etc, describiendo un sistema corrupto hasta los cimientos que precisa de una refundación desde abajo, con una democracia real como enfoque principal, a base de trabajo, responsabilidad y el compromiso de todos los ciudadanos.

Insistió en que los ciudadanos tienen el poder y ya lo están ejerciendo, organizándose en plataformas, partidos, frentes cívicos, asociaciones, y que la gente está empezando a tomar cartas en el asunto. Se habló de que el 15M fue ese momento en que España entera se echó a la calle para reclamar a los poderes públicos un cambio en las políticas. Se habló también de la épica gesta del colectivo 15MpaRato, del importante papel que han jugado Internet y las redes sociales para la coordinación de todas estas acciones civiles, y de que, en resumen, la mayoría de la gente está cansada e indignada con esta situación, y que ahora es el momento de que proyectos como la Red Ciudadana del Partido X, u otras iniciativas similares, tomen el relevo para, con el apoyo popular, conseguir retomar el poder al servicio de la ciudadanía.

Yo fui uno de los que acudió, ilusionado y expectante, a la marcha del 15M de 2011. Desde Torre Norte, en Plaza de España, miles de personas iniciamos una marcha de reivindicación, conscientes de que lo mismo estaba sucediendo en muchas ciudades de España, justo en ese histórico momento. Siempre me había estado quejando de que la gente, y en especial los jóvenes, no hacían nada por luchar por su futuro y rebelarse contra el abuso que políticos e intereses económicos estaban ejerciendo, y allí, solo pero rodeado de gente, mis quejas obtuvieron respuesta. Por fin, la #spanishrevolution.

Pero luego llegaron las elecciones de noviembre y, oh sorpresa, oh mustios collados de mi esperanza, el Partido Popular arrasó con una aplastante mayoría absoluta, si bien hay que decir que el grado de participación no fue especialmente alto, situando la abstención como la auténtica primera fuerza política. Era en las urnas donde los ciudadanos debían manifestarse, y a pesar del aumento de partidos de izquierda y otras iniciativas, el hecho es que la mayoría de la gente se decantó por el PP y el PSOE. ¿Qué estaba pasando? ¿Y el 15M? ¿Dónde estaba esa "España entera" que se había echado a la calle?


La cosa empeoró con las elecciones autonómicas. A pesar de las desastrosas políticas llevadas a cabo por Rajoy y sus secuaces, y el sistemático incumplimiento de los compromisos de su programa electoral, el Partido Popular volvió a revalidar su mayoría absoluta en Galicia, e incluso fue el partido más votado en Andalucía, necesitando el PSOE un gobierno de coalición con IU para impedir que el PP accediera también al Palacio de San Telmo. Y por si fuera poco, las últimas encuestas de intención de voto siguen situando al PP como la opción de la mayoría.

¿Por qué sucedió esto si la gente está tan indignada y se organiza tanto? ¿Por qué ese descontento ciudadano generalizado no se refleja en las urnas ni en las actuales encuestas de intención de voto? Para mí, la explicación más posible es que, sencillamente, los ciudadanos que estamos en contra de este sistema y estamos reaccionando somos minoría, a veces ruidosa, sí, pero minoría.

Son muchas las veces que he intentado hablar de política y me encuentro con que la mayoría de la gente, o sólo ve PP y PSOE, o ya ni prefiere oír hablar de política ni ir a votar porque piensan que "todos son iguales". Y ésto, amigos, es lo que abunda en España y constituye, en mi humilde opinión, el primer y más grande obstáculo en el camino hacia una verdadera democracia. No se trata ya sólo de cambiar el sistema político sino de cambiar las formas de pensar de millones de personas. Los doce trabajos de Hércules, al lado de semejante empresa, son los deberes para una tarde de un niño de 2º de EGB (soy de los antiguos).

En eventos como la charla a la que asistí, compartes espacio con personas preocupadas por la situación que han decidido informarse y hacer algo. Me sentí muy identificado con el comentario de uno de los asistentes cuando decía que ya estaba cansado de ver vídeos, leer artículos, noticias y que ya estaba saturado de tanta información. Creo que eso es lo que nos sucede a la mayoría de los que nos encontramos por estos lares, convirtiéndose el discurso de Juan en una especie de lluvia sobre mojado... mientras la mayor parte del terreno está seco y las nubes no llegan.

Una vez, en una de las manifestaciones a las que fui, atisbé entre la muchedumbre a un manifestante engominado, con su polo de Lacoste, que parecía haber salido de uno de los cortos de los compadres (creo que llevaba hasta patillas de hacha), y aquella visión fue para mí un rayito de una esperanza nueva, la de que la gente podía cambiar, de que la indignación traspasaba barreras ideológicas y que todos, desde nuestra particular visión de las cosas, indenpendientemente de nuestra filiación política, podíamos comprometernos y exigir, y construir, un nuevo sistema más democrático, justo e igualitario.

Pero lo cierto es que sigo teniendo la sensación de que los ciudadanos que armamos ruido, que acudimos a las manifestaciones, que compartimos información en las redes, que participamos en el debate público y político, seguimos siendo minoría. Una minoría, a veces, ruidosa, pero no somos los suficientes. Y si echamos un vistazo a la juventud, exceptuando a una minoría, la ciudadanía que viene no augura un futuro mejor.
Se me quedó en el tintero preguntarle a Juan Moreno, en relación al entusiasmo que manifestó por las redes sociales y su poder de convocatoria y difusión de información independiente, qué opinaba sobre las recientes reformas legislativas que han convertido la nueva Ley de Seguridad Ciudadana en una especie de ley mordaza, criminalizando determinadas acciones de coordinación en las redes y difusión de información (abusos policiales, por ejemplo) en Internet, o si veía cómo la "tasa Google" iba a influir negativamente en la propagación de noticias por la red, y mermar, por consiguiente, el poder de información libre e independiente de esto que llamamos el ciberespacio. Para la próxima será.

domingo, 23 de febrero de 2014

Un paseo por la Ruta del Agua

El pasado 16 de febrero, tras unas cuantas semanas de lluvia intermitente, aproveché el sol despejado con el que se despertó el domingo y salí a dar una vuelta por la Ruta del Agua, desde Sevilla, pasando por Camas, Valencina de la Concepción y Santiponce, volviendo a Sevilla. Ya desde la segunda mitad del invierno, los días soleados son la mejor ocasión para disfrutar de esta espléndida ruta que llega hasta Guillena. Aquí os dejo el vídeo de las magníficas vistas de un paseo que no duró más de dos horas (32 kms. hasta volver a Sevilla).

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cortinas de humo

En los últimos meses el Gobierno está llevando a cabo una estrategia de manipulación mediática que hace parecer a Goebbels un torpe aprendiz. De todos es conocida la técnica de las cortinas de humo: sacar a la palestra un tema que suscite polémica para desviar la atención y el tiempo que se dedica a los temas más importantes.
El Gobierno ya se encargó de dirigir la atención y preocupación de la ciudadanía más tradicional a la hora de informarse hacia temas como la independencia de Cataluña, el aborto o las revueltas en Ucrania, y aún les queda  en la recámara el tema del matrimonio gay, que no me extrañaría que fuera la siguiente cortina de humo, para restar atención a los temas que más afectan a España: la corrupción, la desastrosa política laboral y económica, los recortes en educación y sanidad, el enorme endeudamiento al que nos han abocado los distintos gobiernos y que tenemos que pagar entre todos (rescate bancario), etc. De este modo la repercusión mediática de casos como el de Bárcenas va disipándose hasta prácticamente desaparecer, y el efecto es que la población, al menos la gran mayoría, pasa a preocuparse o indignarse con los temas usados como cortinas de humo.
No debemos olvidar que los medios tradicionales son, en primer lugar, empresas, cuyo principal (y yo diría que único) interés es el máximo beneficio. Y como tales, responden ante los poderes políticos y, sobre todo, económicos, publicando al dictado las noticias y presentándolas al público de la manera en que más les interesa a ellos, alejándose de conceptos como la ética o la independencia periodística.
Pero quedaba un medio independiente y difícil de controlar, un océano de información en el que las fuentes están más desperdigadas y son, en muchos casos, independientes. Un campo de batalla en el cual David ya no es tan pequeño si lo comparamos con Goliat: Internet. Un campo digital al que han querido ponerle puertas desde que se inventó, llegando a instalar alguna, pero de poca eficacia... hasta ahora.
La popularidad del Gobierno no ha parado de descender desde que accedió al poder, situándose en mínimos históricos, y encontrándonos con situaciones extraordinarias como noticias críticas con la política del PP en medios de derecha o viceversa


Pero le están empezando a dar la vuelta a la tortilla, y me ciño a los hechos.

- El primero de ellos, y que ya he explicado, son las mencionadas cortinas de humo, y ya puede apreciarse el descenso de las noticias sobre los temas verdaderamente importantes y sobre los que no se debería de dejar de hablar. Y eso cuando no se ejerce directamente la manipulación invirtiendo fondos públicos, como en la televisión pública o el caso de los 2,6 millones de euros que el Gobierno invirtió en hacer propaganda de las ventajas del rescate bancario.

- La redacción de la nueva ley de propiedad intelectual, introduciendo una tasa para aquellos medios en internet que actúen como agregadores de noticias (páginas que presentan las noticias que publican los medios tradicionales, total o parcialmente). Esto no sólo afecta a agregadores de noticias como Google Noticias o Yahoo News, sino que webs con tanto tráfico como Menéame se pueden ver seriamente afectadas, ya que los enlaces a las noticias originales suelen incluir el copia y pega de la entradilla de la noticia, que muchos lectores aprovechan como si fuera un resumen de la noticia. Y aún más, también podría afectar a redes sociales como Twitter o Facebook, donde igualmente se puede adjuntar al enlace la entradilla original de la noticia. El efecto que puede producir dicha tasa es que el grado de propagación de noticias en Internet disminuya radicalmente, y por tanto, Internet pierda eficacia en su función de mantener informada a la población de forma independiente. Y una población desinformada ya sabemos que es más fácil de manipular y dirigir. Además, y para remate, el borrador de la nueva ley ha servido también como cortina de humo digital, copando la indignación de los foros más activos y los blogueros más incendiarios.

- La destitución de los directores de tres de los principales periódicos nacionales en las últimas semanas. Puede parecer una coincidencia sin relación con campaña gubernamental de manipulación mediática alguna... si eres más ingenuo que el que escribió en Google "Busco trabajo" y le dió al botón "Voy a tener suerte". Pero si se toma como una pieza más, encaja en el puzle perfectamente.

A mí, en resumen, me parece un plan perfecto: seguir sacando cortinas de humo, tanto en los medios tradicionales como en Internet, para que la gente deje de relacionar las desgracias que acontecen en su vida cotidiana con la estafa de la que hemos sido víctimas perpetrada por políticos, banqueros y otra chusma de las altas esferas. Y cuando llegue la época de las elecciones, la gente estará tan manipulada que la victoria del PP estará asegurada. Toma nota, Goebbels.


lunes, 7 de octubre de 2013

La abstención como intención de voto

Así, bien clarito y encontrable. Para que aquellos que busquen en Google lo que puede significar la abstención en las próximas elecciones se enteren bien clarito de lo que supone. Podría haberlo titulado como "Me importa una mierda que me sigan dando por culo otros cuatro años", pero, sin menospreciar, no quiero atraer a homosexuales interesados en algún maratón gay. Aunque si llegan, bienvenidos sean, ninguna opinión ni ciudadano ha de ser minusvalorado frente a la ciclópea tarea que nos aguarda: darle la vuelta al sistema.

Sí, amigos. Política. Esa temática tan aburrida que hace que cambiemos de canal cuando los informativos de la televisión nos aburren con los chismorreos de pasillo sobre UGT-PSOE, Bárcenas y el PP que lo parió, Izquierda Enchufada, ARRIBA y Dame (UPyD)... en definitiva, diversas bandas de mafiosos corruptos que barren para adentro, y entre los que la excepción es sólo una anécdota, o un vector de valor 0.

Sólo hace falta echar un vistazo a las noticias, estar mínimamente interesado en las que cosas que pasan a tu alrededor que, aunque tengan un ámbito global, influyen directa o indirectamente en tu vida personal, familiar, laboral... etc. Es decir, la política te afecta, lo quieras o no, y en gran parte, determina tu vida, a todos los niveles (en algunos casos, hasta el sexual), porque es el dinero de tus impuestos, son las leyes que rigen la sociedad en la que te mueves, es la reforma laboral que le da a tu jefe más manga ancha para explotarte aún más... Y resulta que la gente está desengeñada... ooohhh... qué pena.... Y la solución es no votar más. Vaya! Pues no se me había ocurrido, aunque... y si en realidad tú, que la única vez tienes la posibilidad, cada cuatro años, de echar a esta panda de hijos de puta a la calle, resulta que te quedas en tu casa, rascándote la entrepierna y pensando "no, si yo es que no voy a votar porque son todos lo mismo". Vaya! QUÉ PUTO GENIO ESTÁS HECHO! ASÍ VAMOS A CAMBIAR ESTE PAÍS POR LOS COJONES!

Siento el tono, pero es que ya no sé de qué otra manera puedo expresar lo que ya se ha repetido hasta la saciedad: HAY QUE SACAR A ESTOS METIENDO A OTROS. Y como la gente es muy cortita (tú no, no te des por aludido), habrá que explicarlo por pasos.


  1. Han habido una serie de "señores" que nos han engañado durante décadas y nos han llevado a la puta ruina. No sólo a nosotros sino también a nuestros hijos, nietos, etc. (bueno, el que los tenga).
  2. Esta panda de criminales han sido los que han estado en el poder, bien fuera antes de la transición, o bien después, con mecanismos distintos, pero con tres fines principales: trincar, trincar y trincar (y si puede ser sin que se note, mejor, pero tampoco es imprescindible).
  3. Si estos mierdas que ya han estado en el poder siguen allí, lo único que nos aguarda es que nos la introduzcan más para adentro, y ya que llevamos décadas dilatando, sin lubricante ninguno.
  4. Cada cuatro años tenemos la opción de acercarnos a un sitio que no distará más de 500 m. de nuestro sofá y meter un papel en una caja, y en ese papel dirá quién queremos que los sustituyan.
  5. La regla, y la trampa, es que sólo podemos escoger entre los que se presentan a dichas elecciones.
  6. Yo no sé vosotros, pero yo no votaría otra vez a gente que ya me engañó en el pasado. ¿Por qué entonces hay gente que los sigue votando? PORQUE SON UNOS PUTOS IGNORANTES QUE NO PIENSAN.
  7. Solución provisional: votar a otros que, AL MENOS,  no nos hayan engañado aún.
  8. Y si además de ello, en su programa electoral proponen medidas en el sentido de mayor democracia participativa, de mayor poder para el pueblo, de fomento de la participación activa de los ciudadanos en la vida política y en la toma de decisiones, con voz y voto, entonces es ya para ponerse palote.
  9. Busca, infórmate, cúrratelo un poquito... pero, por todos tus muertos, ni te quedes en casa ni votes a los mismos de siempre, porque no sólo nos estarás jodiendo a todo el país, a ti y a mí, sino que estarás perdiendo el más mínimo derecho a quejarte sobre nada.
"Hola. Soy un puto ignorante ciudadano harto del sistema político y de los políticos. No leo un periódico salvo las páginas de deportes (o las de chismorreos de sociedad, si soy mujer), o ni eso. No creo en la política, no creo en los políticos, y no pienso contribuir a este sistema de mierda yendo a votar a otros para sacar a éstos. Y me jode que atentes contra mi libertad y me critiques, porque tengo el derecho de ir a votar a quien yo quiera o no. Que te den a ti y a tu puto artículo de mierda, que no es más que un cúmulo de vómitos sin sentido."

No, no es una respuesta de algún lector frustrado. Para empezar, no tengo lectores de mi blog (así que puedo escribir lo que me de la gana). Y en segundo lugar, si hubiera alguno en el futuro, cosa que pongo muy en duda, el párrafo anterior serviría para probar que conozco y entiendo el punto de vista de muchos ciudadanos, hastiados de la política, que toman la pasividad como forma de manifestación.

Pero ciudadanos, amigos, compañeros de desgracias... la pasividad no es práctica. Quiero decir, la pasividad no vale para nada. Con una abstención cada vez mayor, el sistema seguirá igual, seguirán dándonos por culo los mismos, y todo irá de mal en peor (cumpliéndose el vaticinio que encabeza este blog). Y es por eso que defiendo, y de aquí no me baja nadie, que para que las cosas cambien hay que hacer algo, y que el Sistema, lo único que permite a fecha de hoy, es manifestarse a través de las urnas. Es lo único que tiene un efecto real.

Así, cuando Rajoy, o el que venga, me da igual, hable de la mayoría silenciosa, no se refiera también a ti, bien como parte activa (votante) o como parte pasiva (abstinente), y te use para avalar la campaña de crímenes y expolios que esta basura humana de políticos (y aquellos con los que se confabulan) está cometiendo contra la ciudadanía, presente y futura.

domingo, 1 de julio de 2012

Su democracia, gracias.


Ayer me sorprendí al leer una carta dirigida a Dolores de Cospedal, Secretaria General del PP y Presidenta de la Comunidad de Castilla - La Mancha, publicada en la sección de opinión del ABC. En ella, el Jefe de Radiología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo criticaba algunas de las decisiones que está llevando a cabo el actual gobierno y, particularmente, las maneras en las que lo está haciendo.

Comenta este señor, tras confesarse “cómplice” del Gobierno ya que votó al PP tanto en las elecciones generales como en las autonómicas, que le parece que el gobierno se está equivocando, y pone como muestra los recortes que están afectando a la calidad de su trabajo, de su atención al público, en el hospital en el que trabaja.

Lo primero que sorprende es que algo así salga publicado en el ABC, uno de los bastiones del PP y del derechismo más rancio. Esto, ya por sí solo, me parece un signo inequívoco de la proximidad del Apocalipsis cuando menos, pero lo que me parece más significativo son dos puntos que me gustaría destacar y que me parecen dos de los errores más importantes y extendidos de nuestra sociedad:

  1. Los políticos se están equivocando. Pero ¿se puede ser más ingenuo? Me sorprende que personas con un buen nivel cultural y alto grado de educación, como el que demuestra el remitente de la mencionada carta, todavía piensen que estos sinvergüenzas caraduras, que hoy son políticos, y mañana son empresarios, o banqueros, o consejeros de alguna megacorporación, son unos tontos incapaces de ver lo que todo el mundo está viendo, y que no aciertan a tomar las mejores decisiones para el interés general. No señor, no. Estos mafiosos están tomando las decisiones que más les convienen A ELLOS MISMOS. Sólo hay que echar un vistazo a sus carreras, cómo van saltando de puesto de poder en puesto de poder, entre la Administración y el sector privado, asegurándose cada vez más poder, y sobre todo, más dinero. Ellos barren para adentro, y si de paso parece que hacen un bien al país, tanto mejor, pero como hemos visto en los últimos tiempos, tampoco hace falta. Existen multitud de artículos con datos que lo demuestran y que no pondré aquí para no extenderme demasiado.
  2. Yo, en mi casa, tranquilito, y aquí no pasa ná... HASTA QUE ME TOCAN LO MÍO. Otra muestra más de ceguera extendida como si de la epidemia de “Ensayo sobre la ceguera” se tratara. Este señor, tan del PP y con tanto prestigio social como puede tener el Jefe de la Unidad de Radiología de un Hospital General, no ha hecho nada ni se ha quejado y, me aventuro a decir, que muy probablemente (si no él, seguro que no faltarán ejemplos) incluso ha llegado a condenar o criticar con desprecio las movilizaciones sociales del 15-M y los indignados, ahora es cuando salta PORQUE LE TOCAN LO SUYO. ¿Tan difícil es comprender que en esta estructura social en la que vivimos, te cargas la base y toda la estructura cae, tarde o temprano? ¿que lo que nos afecta a unos cuantos acabará, con el tiempo, afectándonos a todos?





Estos, para mí, son dos de los errores más extendidos y perjudiciales en los que una gran mayoría de la ciudadanía está cayendo actualmente, y dos muestras más de que los ciegos (por no decir otra cosa) no son los que están en el Gobierno, sino la propia ciudadanía, que bien por pasotismo, ignorancia, egoísmo o borreguismo, tiene ni más ni menos que lo que se merece. No señalemos tanto hacia arriba para acusar a políticos y banqueros, porque es entre nosotros donde están los verdaderos responsables de esta crisis.



Por ello, no me cansaré de repetir el mantra de la alternativa:

Si todos los partidos políticos (al menos, los que ya hemos visto cómo funcionan) fracasan, es porque el poder concentrado acaba por corromperlos. Solución: votar a partidos que se basen en el principio de democracia participativa, esto es, el poder ya no está concentrado en los políticos, sino que el Gobierno actúa como un coordinador en tiempo real de la voluntad popular, capaz de tomar las decisiones y darse las leyes más importantes para el correcto funcionamiento del Sistema. Y entre estas leyes, para empezar, algunas sobre los equipos de gobierno y sus retribuciones, sobre transparencia y sobre penas por corrupción, así como una auténtica independencia del poder judicial, que sirvan para atar bien corto y mantener controlados a estos mismos coordinadores, para que no vuelva a pasar lo mismo. ¿Hay partidos así? . ¿Por qué no los conoces? PORQUE A "ELLOS" NO LES INTERESA (se les acabaría el chollo). Desde luego cualquier otra cosa que no sea votar a los mismos de siempre (PP, PSOE, y ahora también IU), será mejor, porque al menos indicará que no estamos locos, ya que, como decía Albert Einstein, "locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes".


lunes, 25 de junio de 2012

El mundo es nuestro

El pasado viernes fui al estreno de la película "El mundo es nuestro", película protagonizada por Alfonso Sánchez y Alberto López, siendo el primero además director y guionista del film.

Haciendo un breve repaso, estos dos actores dieron el salto a la fama "youtubera" con su Trilogía Sevillana, compuesta por tres cortometrajes en los que interpretaban a dos canis, dos pijos y dos hippies respectivamente. Con dicha trilogía alcanzaron una notable repercusión en la red que les ha servido como trampolín para llevar a buen puerto El mundo es nuestro, una película en la que los personajes de su primer corto "Esto ya no es lo que era" atracan una sucursal bankaria.

Fui a sesión de ocho de la tarde en el Nervión Plaza Multicines, en Sevilla, en donde los protagonistas aguardaban "a pie de obra" la respuesta del público sevillano a su llamamiento en las redes sociales.

"¿Ves? Dos más. La gente va llegando." le decía el empleado del multicines mientras nos picaba la entrada a un expectante Alfonso Sánchez. Y es que no fue un buen fin de semana para estrenar su genial comedia ya que la mayoría de la gente de Sevilla, con estas calores, emigra a las playas cada viernes en que la calor aprieta.

Aun así, y para la sesión que era, la sala tuvo un considerable público que no dudó en aplaudir en cuanto entraron los protagonistas para visionar la película y captar las reacciones de los espectadores en primera línea. Impresiona que los autores de una película den la cara, para las buenas o las malas, a la hora de vender su trabajo. Y en este caso, fue para las buenas, ya que nada más terminar la película, todos aplaudimos, sonrientes y agradecidos, y muchos fuimos los que nos pasamos a saludar y felicitar personalmente a Alfonso y a Alberto, visiblemente agradecidos por las muestras de reconocimiento y afecto por parte del público.

La película es, para mi gusto, una comedia genial, irreverente, políticamente muy incorrecta, ácida en algunos momentos, tierna en otros, cercana, con un humor muy sevillano, pero que sin duda hará las delicias de gran parte del público, independientemente de donde sea. Con un ritmo muy rápido, y con un trasfondo de reivindicación social, señalan descaradamente a quienes son los culpables de esta crisis que nos azota, y no duda en utilizar el humor como un herramienta para una mordaz y demoledora crítica.

Precisamente, he aquí un logro más de este proyecto que, en mitad de la grave situación económica, ha sido llevado a cabo con modestos recursos y recurriendo en parte al crowdfunding, un método de financiación consistente en recibir pequeñas aportaciones provenientes de muchas personas. Por ello, el resultado es aún más impresionante, ya que la falta de medios no ha sido obstáculo para que el genio de los artífices y, muy especialmente, el de Alfonso Sánchez, con una brillante dirección y un guión por el que hasta Azcona le felicitaría, salga a relucir en esta desternillante producción cuyo visionado recomiendo encarecidamente.

Algunos ya sabéis que, por muchas razones que no vienen ahora al caso, soy asiduo a descargarme películas de internet, pero en esta ocasión, creo que es más que justo y necesario ir a ver esta película al cine. Yo pagué muy gustoso los 7,5 euros de la entrada porque aunque no sabía si lo que iba a ver me iba a gustar o no, consideré que era una buena forma de compensar a estos artistas por la cantidad de carcajadas que he soltado viendo gratis sus vídeos en Internet. Así que si tú has sido otro de los que has disfrutado de sus cortometrajes, afloja el bolsillo esta vez y suelta unas monedas. Quizás, de esta manera, esta película se convierta en, por ejemplo, el principio de una Trilogía Sevillana de largometrajes. ¿Los compadres en la gran pantalla? No hay cohone... ;-)