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miércoles, 3 de octubre de 2018

Postmodern Jukebox ¿los conoces?

Siempre resulta gratificante conocer nuevos proyectos musicales liderados por verdaderos artistas, capaces de aportar algo nuevo y de buena calidad al panorama musical. Internet nos permite conocer aquellos grupos y proyectos cuya repercusión otrora no pasaría de la local, fomentando una explosión de artistas independientes que, gracias a la red de redes, sacan adelante sus proyectos y se abren paso por sí mismos en el difícil mercado de la música.

Postmodern Jukebox es un proyecto cuya filosofía básica consiste en hacer versiones de grandes temas actuales (y no tan actuales) con estilos más antiguos que van desde el swing hasta el góspel, pasando por el jazz o el rocanrol. En muchas ocasiones consiguen hacer versiones que realmente sorprenden y enganchan, siempre con la ayuda de diversos colaboradores que tanto en la voz como en los instrumentos (a veces ambos a la vez) hacen las delicias de un público cada vez más numeroso.

Os dejo una selección de algunos ejemplos y os invito a que exploréis su canal para ver si hay alguna versión de vuestra canción o artista favorito. Por último, y para aquellos a los que os guste, podéis gozar de su música en directo el 13 de noviembre de 2018 en Madrid (Sala La Riviera), y el 14 en Barcelona (Sala RazzMatazz).  

Que los disfrutéis!


martes, 4 de septiembre de 2018

Soy un loco paranóico

Definitivamente, si no me he vuelto loco poco me falta. Se me ha metido en la mollera la estúpida idea de que los superricos se han aliado y han diseñado una estrategia para, en unas pocas generaciones, acabar con el resto de la gente: los pobres, los casi pobres, la clase obrera, la clase media... los que no son superricos, vamos, y quedarse con el planeta para ellos solos. Si no acabar con todos, al menos sí con la mayoría.

Todo vino de una frase que dijo un tal Warren Buffett (que en su casa lo conocerán) que decía algo así como "Hay una lucha de clases, de acuerdo, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y vamos ganando."

Un tío que no conoce nadie suelta una estupidez así en un panfleto de idioteces para bobos, y a mí se me ocurre montarme toda una puta película en mi desquiciado cerebro sobre una superconspiración para acabar con la mayor parte de la humanidad porque a estos superricos les jode la idea de compartir el planeta con el resto de la paupérrima población mundial.

Y todo porque esa supuesta frase, como un germen contagioso, ha empezado a crear un par de ideas (por ahora) igualmente absurdas, si no la superan. A saber:

- Que si los superricos son conscientes del cambio climático y que se debe, en líneas generales, a que somos demasiados soltando basura y contaminación al medio ambiente, por lo que aquí sobra bastante gente, por no decir la mayoría.
- Que si, a este ritmo de crecimiento, en pocas décadas llegaremos a los 10.000 millones de personas, y que ese crecimiento es exponencial y virtualmente infinito, pero estamos en un planeta finito con recursos limitados que ya está dando claros síntomas de estar hasta los huevos (u ovarios, que dicen que la Tierra es madre de la vida y se llama Gaia), por lo que se impone una urgente purga poblacional.

Y claro, ya tenemos el móvil de la maldita guerra supersecreta que han montado los superricos para desahacerse de nosotros y, matando dos pájaros de un tiro, incrementar aún más sus beneficios en el proceso. ¿Cómo? Pues si no teníais claro lo loco y paranoide que estoy, ahora no os va a caber ninguna duda. Aquí tenéis la lista de ideas que, en plan obsesivo, han asaltado mi calenturienta mente para "explicar" cómo los superricos están acabando con nosotros en pocas generaciones.

- Industria alimentaria. Un pilar de un sector muy importante de las grandes corporaciones. Están intentando hacer comida cada vez más sabrosa, cada vez más barata y más perjudicial para nuestra salud. El veneno ideal. Sobre todo por lo sabrosa y barata porque picamos el anzuelo como bobos y cada vez comemos más alimentos procesados, que son más baratos y fáciles y rápidos de comer, y que poco a poco nos van minando la salud, provocando problemas cardíacos, de sobrepeso, diabetes o incluso algunos tipos de cánceres. De paso, ellos se forran. Menuda estupidez.

- Mercado laboral. Resulta que la la crisis económica no es algo que nos haya pasado sino que ha sido el gran engaño para convertir empleo digno con el que podías comprarte una casa y formar una familia de varios hijos y mandarlos a la universidad en empleo basura y que, tras casi un siglo, vuelva a haber gente con trabajo que no sale de pobre (pobre de verdad) y no puede comprarse una casa y, ni mucho menos, plantearse traer hijos a este superpoblado y sobreexplotado mundo. Con la excusa de ser cada vez más competitivos, nos obligan poco a poco a echar cada vez más horas cobrando menos (o cobrando lo mismo, mientras los precios suben como putos cohetes), lo que aumenta drásticamente sus beneficios y, por otro lado, nos impide disponer de tiempo y dinero para hacer otras cosas, como por ejemplo, hacer deporte y cuidarse, descansar, informarnos y poder contrastar esa información, poder tener un hogar propio o plantearse un proyecto de familia con hijos. De esta manera, haciendo que dispongamos de menos tiempo y, sobre todo, dinero, nos impiden algo muy importante en las siguientes generaciones: reproducirnos, con lo que en poco menos de un siglo conseguirán que la población de pobres haya descendido drásticamente y, en definitiva, la población global. ¿No os parece una idea demencial? Menuda paranoia tengo en lo alto.

- Educación. Esta es la carambola conspiranoica que se me ha colado dentro del cráneo: como los superricos están muy ligados a los políticos y los influencian para que gobiernen y legislen según sus intereses (aunque es algo que no tiene ningún fundamento, el concepto ya existe como plutocracia), los manejan para empobrecer la educación pública, recortando gastos y socavando poco a poco su sistema educativo. "¿Y para qué harían eso, loco imbécil?" os estaréis preguntando. Ojo a las justificaciones y explicaciones que inventa mi mente: para que la gente que no puede costearse una buena educación sea cada vez menos crítica con el sistema y menos consciente de realidades como esta. Que sea incapaz de relacionar la situación económica, política, social, medioambiental y que, apesebrados, se vayan muriendo quejándose poco o, como mucho, quejándose de los otros aún más pobres que ellos que vienen a "robarle" su puto mendrugo de pan. ¿Creéis que aquí terminan mis delirios? Pues no.

- Sanidad. Pues algo parecido a la educación: recortes en la sanidad pública a través de las influencias en el sistema político para empeorar cada vez más la eficacia del sistema sanitario público (al que podemos acceder los pobres) y sean menos capaces de salvarnos la vida o hacer que vivamos más tiempo. Es decir, dinamitar el sistema sanitario público para que nos muramos cuanto antes mejor, porque lo de matarnos directamente podría hacer saltar la liebre (menos en países como Yemen, Siria, Pakistán u otros países en África, ahí le da igual a la opinión pública). No nos olvidemos de la industria farmacéutica a la que no solo le conviene guardar en un cajón bajo llave aquellos medicamentos que curan permanentemente para que duremos menos, sino porque un enfermo curado es un cliente menos, por lo que dan vía libre a los medicamentos que no curan pero van sobrellevando nuestros males hasta que no aguantamos más y nos vamos a echar la gran siesta al patio de los callados.

- Desarollo de la IA. Se están invirtiendo miles de millones de dólares en desarrollar la Inteligencia Artificial y crear sistemas autónomos para hacer absolutamente de todo. Ya hay centros logísticos de Amazon en la que una gran parte del trabajo está prácticamente automatizado y las necesidades de trabajadores humanos son mínimas. En China han avanzado en esa misma línea dejando atrás a Amazon, incluso Noruega ha firmado un acuerdo para usar robots en su servicio postal y no debemos olvidarnos de los coches y camiones autónomos, que mandarán al paro a miles de camioneros y taxistas. Es una tendencia que empieza por combinar humanos y robots dentro de almacenes, fábricas, servicios e incluso la producción agrícola para, poco a poco, ir introduciendo más robots y contratando menos trabajadores humanos. En la revolución industrial ya se vio parte del inicio de este proceso, afianzándose en el siglo XX con la revolución tecnológica. A poco de entrar en la tercera década del s. XXI, la tendencia de robotización del trabajo resulta más que evidente. Y es una tendencia que afecta directamente al empleo (a menos que nos convirtamos todos en técnicos en robótica), más allá de políticas laborales de uno u otro partido. Esto hará que cada vez más gente no tenga un sitio en el que trabajar y ganarse el sustento porque las máquinas lo harán más barato, más rápido y mejor. Otra forma más de hacer que nos muramos nosotros solos, que es más sutil y políticamente correcto que matarnos de una bomba o un tiro en la sien.

- Epidemias. Gripe A, ébola, sida, tuberculosis... A este saco de fantasías e ideas sin fundamento que tengo por cabeza le ha dado por imaginar que muchas de las pandemias de las últimas décadas son ensayos de laboratorio para una futura epidemia global (o varias, que es que somos muchos) que acabe con una gran parte de la humanidad, a ser posible, pobres. Pueden ser enfermedades nuevas pero también otras versiones de las ya controladas. De repente se me viene a la mente algún tipo de pandemia cuya vacuna sea bastante cara, lo que haría de filtro para llevarse por delante a todo aquel que no pueda pagarla.  El caso es ir aligerando el planeta de gente como sea, pero sin dejar rastro. Pero claro, antes de sacar una superepidemia de los laboratorios que ellos manejan, tendrán que acabar con los sistemas sanitarios públicos para que los pobres no podamos hacer frente a ella y sean los superricos los que sobrevivan.

Menuda película me he montado yo sólo. Una estrategia, un supuesto plan maestro con distintas y paralelas líneas de actuación con el propósito de controlar la sobreexplotación del planeta exterminando a gran parte de la humanidad, empezando por los más pobres, y además lucrarse en el proceso. Y todo por la frase de un desgraciado sin credibilidad alguna. Para colmo, el otro día leo este relato corto y fue como gasolina de alto octanaje para mis delirantes fantasías. Un cuento que fantasea sobre una hipotética entrevista entre un gurú de la tecnología, la sociedad y la ciencia con un grupo de estos superricos en el que le plantean sus dudas acerca de cómo actuar y protegerse ante la inminencia de "El evento". La forma de llamar al momento en el que mundo se va a la mierda tiene traca. Parece un rollo película de Hollywood. A mi cabeza no le hicieron falta demasiados datos ni mucho menos contrastados para tragarse aquella bola de combustible paranoide y avivar aún más el incendio de mis lucubraciones conspiranoicas.

Y, en mis fantasías ¿los superricos actúan solos sin coordinación entre ellos o han formado una superalianza para dirigir todo este plan maestro hacia la victoria final? Pues un paranoico enfermo como yo ve gigantes donde hay molinos o donde ni siquiera hay nada. En cualquier noticia... qué coño noticia, un simple tweet y ya sigo con mi particular serie de ciencia ficción en la que los superricos se confabulan entre sí desde los consejos de administración de las grandes corporaciones y conspiran contra nosotros.

Así que sí, estoy loco. Pero eso no quiere decir que no tenga razón.

lunes, 19 de marzo de 2018

Cómo hacer un vídeo con el móvil fácilmente

Sé que se nota que el título de esta publicación va muy orientado a captar resultados en las búsquedas en Google, pero como gente conocida no me lee (salvo alguna excepción), la única manera de que entre aquí alguien más que yo es recurrir a estas tretas.

Pero como lo prometido es deuda, quiero resumiros cómo hacer un vídeo fácilmente poniendo como ejemplo el que he hecho yo, que es éste.


Es un vídeo tan sencillo de ver como de hacer. Los pasos que he seguido han sido los siguientes.
  • Durante un tiempo, en mis paseos por mi ciudad, me he dedicado a grabar con el móvil  (Samsung Galaxy S7, en este caso) pequeños vídeos de entre 4 y 6 segundos. Algunas veces algo más. Otras, en lugar de usar el móvil, he usado una Canon EOS 70D.
  • Al cabo de varios meses, me he juntado con un montón de pequeños vídeos cortos, que vienen a ser como fotografías en movimiento. Si os fijáis, en la mayor parte del vídeo la cámara no se mueve, salvo por un leve tembleque que a mí, personalmente, me gusta.
  • He procurado grabar aquellas cosas que me han llamado la atención por algo, porque el paisaje era bonito o porque la escena me inspiraba algo en cierta manera. El caso es que no salía expresamente a grabar vídeos, sino que me encontraba esos momentos de manera casual y los grababa, como el que está haciendo una foto, pero con un vídeo corto.
  • Bien, ya han pasado varios meses y tenemos en nuestro móvil casi un centenar de vídeos. Llega la parte "técnica". Con el editor de vídeo que trae el propio móvil, he añadido aquellos vídeos a un proyecto para juntarlos todos en uno, o al menos, todos los que en mi opinión merecían la pena. Si vuestro móvil no trae un editor "de fábrica", podéis descargar alguno de los que hay disponibles en Google Play, como por ejemplo Adobe Premier Clip.
  • Luego he seleccionado una de las canciones que me gustaban y que pensaba que le pegaba al vídeo. En esta ocasión ha sido Porz Goret, del disco Eusa, de Yann Tiersen.
  • Como la cadena de todos los vídeos unidos excedía la duración de la canción, he ido recortando cada uno de ellos para hacer que coincidieran con la duración de la canción. Es un proceso algo tedioso pero muy fácil usando el editor de vídeo.
  • Le he quitado el sonido original de los vídeos grabados con el propio editor de vídeo.
  • El resultado final es el que he subido a Youtube y podéis ver unas líneas más arriba.
Es importante destacar que cada secuencia no puede exceder los 5 ó 6 segundos, siendo 4 segundos la mejor duración media, para no hacer cansino el vídeo. Esta regla es la general, pero puede haber excepciones en función de si pasa algo concreto en esa secuencia o si movemos la cámara para poder tener alguna panorámica de algo.

La técnica sirve también para hacer vídeos de viajes o eventos que nuestros amigos y familiares puedan ver sin querer pegarse un tiro a la media hora, como me pasó en casa de un primo cuando me puso el vídeo de su boda ENTERO. Si alguien se anima a hacer un vídeo así después de leer esto, me encantaría verlo.

martes, 4 de julio de 2017

Memoria llena en el teléfono

"Memoria llena en el teléfono" o "mi móvil se bloquea" o "espacio de almacenamiento insuficiente". Es probable que alguna de estas búsquedas te haya traído a este artículo, y quizás te estés planteando cambiar de móvil porque ya no te deja actualizar aplicaciones, no te caben más fotos o algún otro problema que tengas. Y te indigna que el dispositivo te esté soltando cada dos por tres que no tiene memoria suficiente cuando sabes perfectamente que tienes una tarjeta de memoria instalada y que apenas utilizas.

¿Cómo es posible que te hayas quedado sin memoria si tienes una tarjeta con un chorro de gigas prácticamente vacía? No importa el nivel tecnológico que tengas, te garantizo que vas a entender perfectamente cuál es el problema y cuáles son sus posibles soluciones.

La respuesta es bien sencilla. Tu móvil tiene dos tipos de memorias: la interna y la externa. Cuando lo compras, casi siempre sólo trae la memoria interna, que es el espacio de almacenamiento interno que tiene el móvil. La externa consiste en una tarjeta de memoria (no confundir con la SIM) llamada MicroSD, que se compra aparte y se inserta en una ranura especial que tiene el móvil. Es posible que no la hayas comprado y tu móvil sólo tenga memoria interna 

La memoria externa es mucho más barata que la memoria interna. De esa manera, por unos 22 € de diferencia (a la fecha de publicación de este artículo) podemos comprar una tarjeta de memoria de 64 GB (gigas) en vez de una tarjeta de 8 GB. Sin embargo, en el caso de la memoria interna del móvil, las diferencias de precios son abismales, haciendo que un móvil con 8 GB de memoria interna ronde los 100 €, mientras que uno de 64 GB pueda alcanzar perfectamente los 500 €.

PUES BIEN

Whatsapp almacena todas las fotos, vídeos y audios que recibimos o enviamos en la memoria interna del teléfono (la más cara) y es imposible almacenarlos en la memoria externa del móvil, salvo por un procedimiento muy complicado y al alcance de usuarios muy avanzados. Cuando el móvil se llena de vídeos, fotos y audios y empiezan los problemas de falta de memoria (lo que seguramente te haya pasado a ti) no te quedan más opciones que empezar a borrar archivos, no sin antes pasarlos al ordenador para conservar aquellos que te interesen, lo que supone un proceso largo y tedioso.

A los dueños de whatsapp no les habría costado nada permitir la opción de guardar todo el contenido que nos envían directamente en la tarjeta de memoria externa, permitiendo liberar a la memoria interna del teléfono un montón de espacio y haciendo que nuestros teléfonos funcionen sin problemas durante más tiempo. ¿Por qué no lo han hecho en todos estos años si es tan sencillo?

Ahora juntemos la anterior pregunta con la siguiente: ¿De qué vive whatsapp? He estado buscando información al respecto y desde luego no está nada claro. Algunos apuntan a que vive de inversiones de otras empresas que ganan dinero cuando whatsapp se vende (al aumentar su valor). Otros dicen que van a incluir ciertas opciones de pago para empresas. Lo primero no me lo creo y lo segundo está por ver. El caso es que ¿de qué viven? y ¿por qué no han habilitado la opción de guardar sus archivos en una tarjeta externa si es tan sencillo y además eso les permitiría a sus usuarios disfrutar del teléfono durante más tiempo?

MI TEORÍA

Si habéis sido unos chicos malos y habéis llegado hasta aquí leyendo (dudo más de lo segundo), probablemente hayáis llegado a la misma conclusión que yo: a whatsapp lo untan muy bien un consorcio de fabricantes de móviles para que no actualice la aplicación y no permita que se guarden archivos en la memoria externa.

De esta manera los móviles se bloquean o van peor en menos tiempo, y la solución que muchos clientes adoptarán será cambiar de móvil, ya que da igual que le instales una memoria externa. Pero no son estas empresas las únicas responsables, ya que ellos cuentan con nuestra mala costumbre de enviar todo tipo de chorradas vía Whatsapp a nuestros contactos, así que los propios usuarios son también cómplices en esta megaconspiración para hacer nuestros móviles obsoletos o inservibles en un plazo más corto de tiempo del que debería de ser si le diéramos un buen uso a whatsapp.

POSIBLES SOLUCIONES

Una de las posibles soluciones es el uso de las redes sociales para compartir contenido chorra. Ese vídeo, esa foto que nos ha hecho tanta gracia... podemos publicarla en Facebook, Instagram, Google Plus, Twitter o Tumblr. Y nuestros allegados podrán partirse el culo (o pensar "menuda chorrada") viéndola sin el menor menoscabo a la memoria de nuestro teléfono. Algunos opinarán que ellos no son de redes sociales, pero no caen en la cuenta de que pueden crearse un perfil con datos falsos y usarlo exclusivamente para subir este tipo de chorradas y compartirlas con sus amigos y familiares, con lo que los posibles riesgos de privacidad prácticamente desaparecen.

Otra de las posibles soluciones es cambiarse a Telegram. Telegram es el competidor de Whatsap y, directamente y sin medias tintas, es mejor. Y una de las características que lo hace mejor que Whatsapp (para mí la más importante) es que no almacena las fotos en nuestra memoria interna, sino en una memoria "en la nube". ¡No! No dejes de leer, que es muy fácil de entender. Las fotos y vídeos se quedan en Internet, no se descargan a nuestro teléfono a menos que tú manualmente lo hagas, seleccionando la foto o vídeo que sea y pulsando en "guardar en mi teléfono". De esta manera, no importa la cantidad de chorradas que nos manden por Telegram, la memoria interna de nuestro teléfono seguirá siendo prácticamente la misma y podremos ver las fotos y vídeos igual que lo hacemos en Whatsapp (salvo que estos no aparecerán en la galería, sino solo en el chat). El problema es que Telegram no lo tiene tanta gente como Whatsap, pero muchas veces solo basta con convencer a los miembros de ese grupo en el que estás y no dejan de enviar tonterías para cambiaros a Telegram (al menos el grupo) y poder seguir haciendo lo mismo sin cargarse nuestro móvil.

Luego te quedan las opciones de siempre: borrar archivos cada dos por tres o comprarte un teléfono nuevo. Como siempre es cada uno el que tiene que decidir qué opción le interesa más.

sábado, 24 de junio de 2017

¿Orquesta Sinfónica de Triana o Arqueta Sifónica de Triana?


Siempre defiendo lo mío. Y, como buen trianero, me sorprendí gratamente al enterarme hace poco de la existencia de la Orquesta Sinfónica de Triana. La sorpresa fue aún más gratificante cuando el descubrimiento iba asociado a un concierto que iban a dar centrado en bandas sonoras del cine de siempre, con una parte mayoritaria dedicada a la famosa saga de La Guerra de las Galaxias (Star Wars). "Pa qué má" pensé. Yo, que mi cuadragésimo cumpleaños lo celebré disfrazado de Jedi, que soy un cinéfilo empedernido y un friki de la galáctica saga, además de un acérrimo melómano que ha estado asistiendo a conciertos de música clásica desde hace casi 30 años. Era un acontecimiento que no podía perderme: la sinfónica de mi Barrio tocando Star Wars. La emoción me embargaba sólo de imaginarlo, y no dudé ni un momento en comprar las entradas más caras para asistir a tan magnífico evento. ¿22 € más 2,10 de gastos de gestión por cada entrada? No se hable más, ahí estaban mis 48,20 y el día D a la hora H, las posaderas mías y las de mi mujer estaban en primera fila.

Sorprendentemente no avisaron de ninguna prohibición de grabar con los móviles, ni tampoco en las entradas o el programa de mano decían nada al respecto, ningún cartel... nada. Así que saqué mi teléfono y me dispuse a grabar el momento para tener un grato recuerdo de aquel histórico evento.

La emoción me paralizaba la respiración. Entonces sucedió esto (atención a los segundos 0:08, 0:13 y 0:16):


¿Cómo? ¿Qué estaba sucediendo? Estaba en el primer concierto al que iba de la Sinfónica de Triana escuchando uno de mis temas favoritos de todas las bandas sonoras, nada podía salir mal... y no salió mal, no... salió MUY MAL. La decepción y desolación iniciales dieron paso a una creciente indignación y el consiguiente enfado. ¿Qué clase de engaño era éste? ¿Acaso una orquesta podía manchar de esa manera el nombre de Triana y, además, cargarse por completo la excelsa partitura del genial maestro John Williams?

Invito al lector a que repita la reproducción para apreciar en toda su magnificencia las meteduras de pata de alguno de los músicos que destroza por completo el profesional trabajo del resto de los componentes de la Orquesta, pero que echa por tierra la labor de la dirección musical que, en definitiva, es el último responsable de tan estrepitoso naufragio. Eso sí, no repita muchas veces el vídeo no le vayan a sangrar los oídos.

Dicho esto, aclarar también lo siguiente. El resto del concierto, salvo 2 ó 3 fallos más que yo recuerde, fue aceptable. Sin ser músico me atrevo a decir que los fallos son achacables, además de al director de orquesta por consentir esto, a uno o, como mucho, dos componentes de la orquesta, especialmente en la parte de los vientos, siendo el resto, en mi humilde parecer, excelentes profesionales, con alguno de ellos destacando, como el primer violín en la interpretación del tema principal de la banda sonora de La Lista de Schindler.

La puntilla ya fueron los 4 euros que cobraban por la cerveza en vaso de sidra (de plástico y no llegaba ni a medio litro).

Aunque la mayor parte del tiempo del concierto no se equivocaron, un fallo como éste, o como el de la trompa en el solo del tema de la Princesa Leia (hasta algunos músicos de la orquesta se rieron), dejan como muy excesivo el precio que cobraron por las entradas.

No tenía intención de compartir esta crítica pero subí el vídeo a Youtube y no pasaron dos días antes de que me reclamaran derechos de autor diciendo que "se había grabado vídeo en directo infringiendo las leyes y normas del espacio". ¿Cómo se informaba al cliente de esas supuestas normas? Pues de ninguna manera. El auténtico motivo era impedir que se difundiera la pésima calidad del espectáculo que ofrece esta "Arqueta Sifónica de Triana" y dicha difusión perjudicara sus intereses económicos. Quité el vídeo, sin embargo, para evitar que Youtube me cerrara el canal teniendo en cuenta la política que habitualmente sigue la filial de Google en estos casos, pero ya sabéis que yo no me callo estas cosas nunca, y si me tocan las narices, más me rebelo.

En respuesta a esa reclamación de derechos de autor, yo, como consumidor, también reclamo mis derecho a disfrutar de un espectáculo de calidad por el que he pagado y, de no hacerlo, como ha sido el caso, a reclamar y denunciar públicamente aportando la correspondiente prueba para que el resto de los potenciales consumidores puedan informarse antes de picar el anzuelo. Estaré encantadísimo de retirar el vídeo cuando la Orquesta publique o me envíe algún vídeo en el que demuestren que saben interpretar correctamente, tanto el tema principal de Star Wars como el de la Princesa Leia. Qué pena que no grabara este último porque los fallos fueron aún más garrafales porque el del trombón, parecía que llevaba una "trompa".

Firmado,
Un trianero estafado


viernes, 12 de mayo de 2017

Carta a nuestros mayores

A vosotros, nuestros mayores, todo mi agradecimiento. Nos habéis criado, educado, habéis trabajado muy duro durante toda la vida para que no nos faltara de nada, nos habéis acompañado y guiado en el camino desde la niñez a la madurez, a algunos afortunados incluso más allá. Nunca os lo podremos compensar lo suficiente.

Vuestra experiencia os ha otorgado la sabiduría de las cosas más cercanas de la vida: la familia, la amistad, la salud, el trabajo... el paso de los años os ha convertido en maestros de todo lo que compone nuestra vida cotidiana y los niños, los jóvenes y los no tan jóvenes tenemos mucho que seguir aprendiendo de vosotros. Sois uno de los mejores valores de nuestra sociedad y todos os debemos estar eternamente agradecidos.

Durante vuestra vida habéis visto muchas cosas, lo que os proporciona un punto de vista sólido y es lo que os ha ayudado a formar vuestra opinión sobre las cosas, tanto las más cercanas como las que nos afectan a todos.

Pero me vais a permitir que, con todo el cariño y el respeto del mundo, os diga que no lo sabéis todo. Muchos de vosotros os habéis sacrificado trabajando desde muy jóvenes para sacar vuestra familia adelante, lo que os honra infinitamente porque habéis pagado el precio de renunciar a una formación educativa esencial para entender cómo está organizada la sociedad y cómo hemos llegado hasta aquí. Y el pasado 20 de diciembre la sociedad a la que tanto habéis ayudado ha sido condenada a ahondar en el abismo otros cuatro años más.

Entiendo vuestro punto de vista. Siempre habéis votado al PP... o al PSOE, y ya no tenéis edad de cambiar a estas alturas. Pero el daño que le hacéis a España volviendo a votar a estos corruptos tendrá consecuencias nefastas durante muchas décadas, quizás siglos si tenemos en cuenta las políticas medioambientales de estos dos partidos.

El voto es un derecho de toda persona, pero ejercer ese derecho de manera responsable también es un deber. Nos habéis enseñado a valorar todas las circunstancias antes de tomar una decisión, a informarnos bien, a ser desconfiados de lo que nos dice uno y otro, a comparar, a contrastar... ¿por qué no lo hacéis vosotros cuando votáis? ¿por qué aceptáis como verdades absolutas lo que cuentan las televisiones, bien en manos del Gobierno o bien en manos de grupos mediáticos con oscuros intereses financieros?

Seguramente muchos confundáis vuestra sabiduría en las cosas cercanas con saber qué sucede en el mundo, pero ¿cuántos de vosotros sabríais decir en cuánto ha aumentado la deuda pública española en estos 4 años y cuánto debemos ahora? ¿cuántos de vosotros habéis visto cuál ha sido la evolución de la hucha de las pensiones en estos últimos años? ¿cuántos sabéis cómo se reparten los escaños en el Congreso o cómo se reparten las competencias las distintas administraciones? ¿cuántos de vosotros habéis leído esa Constitución que un día aprobasteis? ¿qué opinión os merece el TTIP, las políticas neoliberales, el aumento de la desigualdad, la dación en pago o la auditoría de las eléctricas? ¿cuántos de vosotros realizáis el seguimiento de lo que apoyan o rechazan en el Congreso los partidos a los que votáis? ¿cuántos lo entendéis? Es triste y revelador comprobar cómo el porcentaje de votos al PP y al PSOE crece a medida que sube la edad y baja el nivel formativo. ¿Qué conclusión sacáis al respecto? 

Se puede llegar a entender que hayáis estado haciendo lo mismo toda la vida y que, en cierta manera y a algunos más que otros, así os haya ido bien. Que mejor es un "virgencita, que me quede como estoy" que probar, a estas alturas de la vida, a votar a otros porque "total, si todos son iguales". Se entiende perfectamente que penséis "Al menos con éstos me llega la pensión, quién sabe con los otros". Pero lo que resulta evidente es que las cosas no dejan empeorar y, a este paso, es muy probable que la mayoría vea reducirse su pensión de aquí a pocos años ( ¿Realmente queremos seguir estando cuesta abajo? Y así hasta cuando, ¿hasta que os toque a vosotros recortaros las barbas? ¿o a alguno de vuestros hijos o nietos? Realmente es muy triste pensar que es preferible vivir en la ignorancia, con la esperanza de morirnos antes que nos llegue la miseria que han provocado los recortes, la corrupción y la pésima gestión de nuestros gobernantes a los que, en especial, vosotros habéis apoyado porque sin vosotros, no estarían donde están... ni habrían hecho lo que han hecho.

Por eso ya va siendo hora de dejar de echarle la culpa a los políticos de nuestros males, porque la responsabilidad de lo que hacen los que gobiernan recae en aquellos que les votan, y en especial, los que lo hacen repetidamente porque ya se sienten demasiado mayores para cambiar.

jueves, 2 de febrero de 2017

Cabify, o cómo saber el precio de un trayecto por adelantado (Cupon 10 € gratis DANIELL1380)

Cabify es un servicio de chófer privado que, a poco que los taxistas no se pongan las pilas, se va a comer el mercado del traslado urbano de personas. Se trata de una empresa que subcontrata el servicio de transporte en cada ciudad en la que está con conductores autónomos o empresas de conductores. 

REGISTRO CON 10 € DE BIENVENIDA: https://cabify.com/i/daniell1380

Tú solicitas tu coche indicando, a través de una aplicación en el móvil, dónde te tiene que recoger y hacia a dónde vas, y la aplicación te dice el trayecto sobre un mapa, el precio que vas a pagar y el tiempo que va a tardar el coche en recogerte en el punto indicado. No sólo te dice el precio sino que además los precios son más económicos que los del taxi. Una vez te muestra esos datos, puedes confirmar la solicitud o desistir.


VENTAJAS DE CABIFY
  • Sabes el precio del viaje antes de solicitarlo. Para mí, aparte del precio, es la principal ventaja que tiene, porque me evito las desagradables situaciones en las que el taxista me ha metido por dónde más le ha interesado a él con el propósito de aumentar el precio de la carrera. Puede que sólo sea uno de cada cinco... o diez, pero la sensación de que te han timado suele eclipsar al resto de los servicios que contratas y transcurren sin ningún tipo de incidencia. 
  • Precio: es más barato, sin matices, aunque sólo ligeramente, en torno a un 10%, y eso teniendo en cuenta que al taxista no le haya dado por darte el "paseo turístico" para llegar a tu destino. Para los transfers de aeropuerto, el precio es menor que el de los taxis y además no te cobran por las maletas.

    ACTUALIZACIÓN 01/05/2017
    : Tras algunos meses de uso, he podido comprobar que algunos trayectos son más baratos en taxi. Tendrás que ser tú quien valore en cada ocasión si merece más contratar un cabify o coger un taxi, lo que más cuenta te traiga.

    ACTUALIZACIÓN 17/05/2017: El cálculo del coste del trayecto lo hace la aplicación de Cabify en función de la distancia que calcule el navegador Waze. ¿Qué quiere esto decir? Que no nos cobran por tiempo, por lo que es especialmente interesante en ciudades con tráfico denso o atascos. No vamos a ver el precio subir porque estemos en mitad de un atasco. Esto es espcialmente interesante ya que, si bien en condiciones de tráfico muy fluido, un mismo trayecto puede salir más caro en cabify, con tráfico denso, es muy probable que salga bastante más barato que ir en taxi. Nuevamente, tendrás que ser tú quien valore estos factores y tomes la decisión que más te interese.
  • Ves en todo momento por dónde vas: desde el momento que te subes a un cabify, puedes ver en su aplicación por dónde vas en el mapa, así como el tiempo estimado de llegada a tu destino. Esta opción también está disponible cuando pides el cabify y éste viene de camino: puedes consultar su posición, distancia y tiempo estimado de llegada al punto de recogida.
  • Coches de alta gama: Cabify tiene posibilidad de pedir coches "Lite" y coches "Premium". Los "lite" son ya de por sí bastante buenos, tremendamente cómodos, espaciosos y con un aspecto imponente. De los Premium no he visto ninguno en persona pero sé que incluso tienen algún Tesla en servicio, así que ya os podéis imaginar.
  • Trato de los conductores: Es un aspecto en el que ponen mucho esmero, los conductores son educados, te dan conversación. En general, el trato es bastante agradable. Puede que el hecho de que luego serán puntuados por ti a través de la aplicación del móvil tenga algo que ver. Éste es un ejemplo de que el poder del cliente se traduce siempre en un mejor servicio.
  • No manejas dinero: En la aplicación del móvil, metes un número de tarjeta de crédito, y es ahí donde te cargan el importe de cada viaje, por lo que al terminar, sólo tienes que despedirte del conductor y salir del coche. Cuando lo haces, te llega una notificación al móvil para que puntúes al conductor de 1 a 5 estrellas, y el cargo se efectúa en tu tarjeta.
  • Servicios extra: Desde el móvil cuando solicitas el servicio puedes activar diversos servicios, como el de que el conductor te abra la puerta al subirte o al bajarte, el aire acondicionado, si quieres música en la radio y qué emisora, etc. Incluso te ofrecen agua embotellada gratis como cortesía. No me parecen detalles importantes, pero ahí están.
  • Descuentos y promociones: de vez en cuando, Cabify activa descuentos y promociones para sus clientes. Además de ello, cuando te registras, puedes hacerlo a través de un código de promoción para que, de entrada, tengas 10 euros. Por ejemplo, puedes usar el código DANIELL1380  cuando te registras y automáticamente obtendrás 10 euros de saldo en tu cuenta de Cabify.
    ACTUALIZACIÓN 31/10/2017: Aunque el sistema de invitaciones sigue activo, ya no genera ningún tipo de descuento ni para el que invita ni para el invitado, por lo que el descuento asociado a mi código (o a cualquier otro) ya no es válido. Tampoco tienen activo ningún programa de fidelización ni nada parecido. Por favor, tenedlo en cuenta a la hora de decidir si queréis registraros en Cabify o seguir usándolo.

INCONVENIENTES DE CABIFY
  • Necesitas una aplicación en el móvil y conexión a Internet para solicitar el servicio. Si te quedas sin batería, adiós a Cabify.
  • Necesitas una tarjeta de crédito. No puedes pagar en metálico.
  • La aplicación, de momento, no permite seleccionar el punto de destino sobre el mapa, por lo que hay que escribir la dirección a la que quieres ir. Yo lo que hago es usar el servicio de posicionamiento al seleccionar el punto origen para averiguar la dirección de mi destino si no me la sé. Luego le doy atrás, selecciono (ahora ya sí) el punto de recogida y le introduzco la dirección que me facilitó antes. A ver si arreglan esto pronto.
  • El tiempo estimado de recogida no siempre es correcto. A veces, cuando vas a solicitar un cabify la pantalla te marca, por ejemplo, 8 minutos. Eso significa que el cabify tardará 8 minutos en llegar a recogerte a donde estés. Pero luego cuando lo solicitas, ese tiempo puede variar, y ser más corto o más largo (con frecuencia, más largo). De todas maneras, siempre puedes cancelar el trayecto cuando el cabify viene de camino, si el tiempo que va a tardar es demasiado o simplemente has cambiado de opinión.
  • Sólo disponible en algunas ciudades: A Coruña, Bilbao, Vitoria, Sevilla, Barcelona, Madrid, Málaga, Tenerife y Valencia, aunque presumiblemente la lista se irá ampliando en los meses venideros.
A pesar de estos inconvenientes, a mí Cabify de momento me convence como una alternativa seria a los clásicos taxis de toda la vida. Si te animas a probarlo, no olvides registrarte usando el siguiente enlace

Así te beneficiarás de 10 euros de saldo gratis para tu primer viaje. Al registrarte, tu cuenta también genera un código de invitación como el anterior, que puedes pasarle a tu familia y amistades para que se beneficien también de dicho código, a la vez que en tu cuenta de cabify recibes otros 6 euros de descuento.