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miércoles, 23 de julio de 2014

Opinión sobre Costco

El pasado 15 de mayo abría en Sevilla el primer Costco en Europa continental. Costco es una empresa americana con presencia en muchos países que se basa en la idea de un economato del cual uno puede hacerse socio abonando una cuota anual. A cambio de ello, tendrá acceso a productos de primera calidad a precios muy competitivos ya que esta empresa obtiene grandes descuentos por grandes cantidades de compra. En la práctica, sería como una especie de Makro, pero sin necesidad de ser comerciante, hostelero ni autónomo o empresa de ninguna clase. Simplemente, pagas la cuota y ya tienes acceso a toda su oferta. La idea parecía buena y daba la impresión de que fuéramos a tener una especie del antiguo Ecovol, pero a la americana.

Acudí el día de la inauguración y aquello era como si vendieran las cosas gratis. Prácticamente no se podía caminar entre los amplios pasillos que se abrían entre las gigantescas estanterías repletas de palets hasta donde se perdía la vista (bueno, un poco sí exagero, pero qué coño, ¡soy andaluz!). El caso es que había tanta gente que en muchos puntos apenas se podía pasar, y mucho menos con el carro de la compra tipo Hammer que ponen a disposición de los clientes.

Pero tras aquella visita y la política de información sobre sus productos que está llevando a cabo Costco, creo que no van a tener el éxito que les permita seguir abiertos de manera indefinida, y me explico en los siguientes puntos.

Formatos XL no, lo siguiente.


Costco no sólo compra a lo grande sino que vende a lo grande. En la mayoría de los casos, según lo que compres, no tendrá mucho sentido acudir a esta gran superficie si tu unidad familiar está compuesta por dos personas, o incluso, tú mismo eres tu propia unidad familiar. Un fenómeno que es una tendencia social y que se ve reflejado en la tendencia de cada vez más marcas a ofrecer formatos más reducidos, destinados a personas que viven solas o con su pareja. En Costco no puedes comprar un kilo de azúcar, por ejemplo. Lo mínimo que se despacha es una saca de 5 kilos, o bien, también puedes comprar una especie de megapaquete de 10 paquetes de a kilo de azúcar. Eso sí, te ahorras unos 8 o 9 céntimos por paquete (comparándolos con Carrefour), pero amigos, si me llevo eso, a los dos meses la mitad de las hormigas del hemisferio occidental se ha venido a vivir a mi casa.

Aclarar al lector que mi mano es del tamaño de un guante de béisbol junior


Y luego está el tema del espacio. Estamos acostumbrados a ver que mucha gente en Estados Unidos vive en grandes casas, con el típico sótano o garaje donde tienen espacio para reventar. Y claro, ahí sí que puedes almacenar ingentes cantidades de productos, pero ¿en España?

En España la gran parte de la población, entre la cual me incluyo, vive en pisos de una media de 75 m2. ¿Dónde va uno a meter la compra que hace en Costco?




El precio no lo sabes hasta que vayas.


Parece mentira que en pleno siglo XXI una empresa como Costco, al menos su filial española, carezca de tienda online, en la que uno pueda comprar y luego ir a recoger a la tienda física o pedir que te traigan el envío a casa. Pero más inexplicable aún es que carezcan de catálogo de ofertas o productos. Lo más que algunas veces publican en su web o te envían por correo es un folleto de promociones que te informa de los euros que te descuentan en cada producto, pero no de su precio final. Que cada cual saque sus propias conclusiones. ¿La mía? que Costco quiere, por todos los medios posibles, atraer al cliente para que acuda a su establecimiento. Es un principio bien conocido de las grandes superficies: cuanto más tiempo pasa un cliente en sus instalaciones, más compra, y de eso se trata. Por ello, han fomentado la idea de que venden muy barato y que ofrecen auténticas gangas, pero ojo, no podrás entrar a ver los precios que tienen si no eres socio o vas con uno. También es cierto que te devuelven el dinero de la cuota si no estás satisfecho y te quieres dar de baja.


Los precios, si bien en algunos productos son más baratos debido al tamaño de presentación, en otros vienen a estar al mismo nivel que en la calle o, incluso por encima. Pero para ser justos en este tema, hay que distinguir según qué sectores, ya que Costco vende de todo. Por ejemplo, en bollería te encuentras con precios muy baratos. Sin embargo, en electrónica y electrodomésticos, hay de todo, e incluso en ocasiones puede ser más caro que los mismos productos vendidos por Internet. Por ejemplo, el microondas más barato que encontré no bajaba de los 85 euros (cierto es que sólo había 3 modelos distintos).

Pasado el frenesí de la apertura y los primeros días, decidí volver para realizar una inspección más tranquila y sesuda de las ofertas disponibles y evaluar, desde mi propia perspectiva, si aquello merecía la pena o no. ¡Qué diferencia a esos primeros días! Eran poquísimos los clientes que deambulaban por los pasillos del hipermercado con carros no precisamente cargados hasta los topes. Sinceramente, aquello "olía" a negocio agonizante, y a solo mes y medio de la apertura. Ya no había drones sobrevolando los almacenes, ni americanos haciendo demostraciones de megarobots de cocina, ni alcaldes sacando pech... barriga haciéndose las fotos de rigor, ni tampoco una muchedumbre exaltada y frenética acaparando productos de las estanterías como si estuviéramos en los prolegómenos de la tercera guerra mundial. Aquello más bien parecía el velatorio de Falconetti.

Resultaba muy raro encontrar un hueco libre en alguna estantería y es que, con los formatos existentes, la oferta existente, salvo excepciones, no invita a comprar. En mi caso, el contenido de mi carrito fue un paquete de 40 latas de Coca Cola Zero que caducan en 4 meses (y eso que rebusqué, las había que caducaban antes), así que desde ahora nunca falta una Coca Cola Zero y unas palomitas cuando veo una peli en casa. Me llamó mucho la atención el caso del aceite de oliva. Disponían de tres o cuatro marcas, entre las que se encontraba la marca blanca de la casa, Kirkland. Ojo al dato: un litro de aceite de oliva virgen extra de la marca blanca de Costco 9,99 €. Va a comprar el aceite de Costco un romano con el pecho de lata.

Por otro lado, su oferta textil se divide entre ropa de su marca Kirkland y la de otras marcas de reconocido prestigio, a un precio inferior al que estamos acostumbrados, pero destaca el hecho de que no hay probadores en la tienda. Eso sí, te permiten descambiar la ropa sin límite de tiempo. Como es la gente aquí, me imagino a más de uno estrenando polo de Ralph Lauren todos los fines de semana. Otro detalle que me llamó la atención es la presencia de dos empleados por caja, uno para operar con la máquina registradora y otro para ir colocando las cosas en el carrito. Y no puedo dejar de hacer mención al tema de las degustaciones: una en cada pasillo que, con lo que nos gusta el tapeo en Sevilla, puedes salir hasta merendado o medio cenado, con postre y todo.



Marcas de calidad desconocidas en España


Finalmente, algo que creo no han tenido en cuenta los directivos de la empresa americana es el escaso conocimiento que tenemos los españoles sobre marcas líderes en EE.UU. Me explico con un par de ejemplos. En mi primera visita, la del día de la inauguración, me sorprendió encontrar una cerveza americana (de Boston) sobre la que he leído en alguna ocasión. Me refiero a Samuel Adams. No dudé en adquirir una caja de 24 botellines, no ya por el ligero precio inferior al que se puede encontrar en Internet, sino porque nunca la había visto en ningún supermercado. El segundo ejemplo me lo encontré en mi segunda visita, me refiero a los Marshmallows, una marca de golosina tipo esponjita muy conocida en Estados Unidos, con prestigio y mucha historia. Yo reconocí la marca por la de veces que he visto Cazafantasmas y el muñequito (de 30 metros) de los Marshmallows, aquel en cuya forma se encarna el dios sumerio que llega dispuesto a provocar el Apocalipsis y al que los sufridos parapsicólogos se enfrentan. Pues bien. ¿Cuánta gente conoce la cerveza Samuel Adams? ¿Cuántos frikis hay en Sevilla que reconozcan la archifamosa marca americana de golosinas? Esto me hizo pensar cuántas y cuántas marcas de aquellas que aparecían en los estantes, desconocidas para mí, serían un referente de calidad en Estados Unidos o Reino Unido. En realidad, para mí, en nada se diferenciaban de aquellas marcas blancas y baratas que ofrece el Lidl con precios bajísimos, y como a mí, creo que también le ocurrirá al 90% de los clientes con, al menos, la mitad de los productos de consumo.

Sevilla, la elección de Costco para aterrizar en Europa continental


No me malinterpretéis. Siempre celebro que Sevilla sea la escogida para generar actividad de algún tipo: cultural, comercial, deportiva, tecnológica o política... Pero me sorprende muchísimo la elección de mi ciudad como el entorno ideal en toda Europa para abrir un centro de estas características. Igual se me escapa algo que los inteligentes y bien pagados directivos de Costco han tenido en cuenta. Pero en mi humilde opinión, creo que una ciudad capital de la región con más paro juvenil de Europa, donde la clase media cada vez tiene menor poder adquisitivo, y donde para colmo Makro y otros cash de la ciudad ya cubren la demanda de pequeños comerciantes y servicios de hostelería, no resulta la mejor opción para inaugurar un negocio de estas características. Que conste que no tengo estudios de ciencias empresariales ni económicas, y que ésta es solo mi opinión personal, sujeta a todas las subjetividades, omisiones o errores que cualquiera puede cometer. De todas formas, con el tiempo se verá quién tiene razón.

Mi conclusión personal es que Costco viene con un modelo de negocio (y unos precios) propios de otras latitudes. En Estados Unidos triunfa, así como en Reino Unido, y han querido exportar precisamente ese modelo de negocio a España, calcándolo en muchos casos hasta en los precios de origen. ¿Puede haber algo más absurdo que producir el aceite de oliva en España, llevarlo a Estados Unidos, etiquetarlo con su marca y volver a trasladarlo a España? De los 10 euros que cuesta el litro, 8 se van en gasolina fijo. También había aceite italiano, pero ¿quién quiere en Andalucía un aceite de oliva italiano a 10 euros/litro cuando los diez mejores aceites de oliva del mundo son españoles? Con esta política, no creo que tarden mucho en cerrar las puertas.



Al final opté por devolver la tarjeta cuya cuota me reintegraron sin más. Adiós Costco. Hola otra vez, tienda de barrio de toda la vida.

martes, 22 de julio de 2014

Ruta del Guadaira

Aquí os dejo un pequeño vídeo sobre la Ruta del Guadaira, desde Sevilla (el vídeo comienza en la Av. de la Paz, cerca del CC Alcampo) hasta el Puente del Dragón en Alcalá de Guadaira, pasando por la Universidad Pablo de Olavide y siguiendo la ruta que va primero por el canal y luego por la ribera del río Guadaira. Es una ruta tranquila, bonita, todo por carril bici o camino, muy frecuentada los fines de semana, que se puede hacer en no más de dos horas, dependiendo de qué parte de Sevilla salgas. También está la opción de llegar en metro hasta la UPO y continuar el camino con bici o, incluso, andando. Muy recomendable para todos los públicos. Como en todos los vídeos que publico, os recomiendo seleccionar el modo 1080 en la calidad y su visionado a pantalla completa para disfrutar al máximo de estos estupendos paisajes.


sábado, 24 de mayo de 2014

Brotes verdes: la promesa de las migajas

No puedo dejar pasar esta semana, ahora que se acercan las elecciones europeas, para vomitar lo que se cuece en mis entrañas y desenmascarar, en la medida de mis posibilidades, esa gran mentira que en forma de mantra repiten una y otra vez los miembros del Gobierno y simpatizantes del PP y de sus políticas: la gran mentira de los brotes verdes.


Se basan, dicen, en que los datos macroeconómicos se orientan hacia un repunte de la actividad económica, mejorando el PIB y las previsiones de crecimiento y déficit (oh... qué bien ma quedao). Pues nada, señores: mierda, y de la buena. Y me explico.


Quizás, para un porcentaje ínfimo de la población, aquellos que tienen intereses en las grandes empresas, inversiones millonarias y, en definitiva, toda esa población española que tiene cuentas bancarias en paraísos fiscales y que participa en alguna SICAV, pueda ser cierto porque, si bien es verdad que el PIB empieza a aumentar y puede que siga así en los próximos años, la brecha social se está ensanchando a pasos agigantados. Y permítanme argumentar mi diagnóstico:

El coeficiente de Gini es un indicador que, en resumidas cuentas y para no aburrirles demasiado, mide la desigualdad económica en una población. Si quieren más información, go to wikipedia. Pues bien, en España no para de crecer siendo uno de los mayores de Europa. Así que si el PIB aumenta, eso es porque los ricos son más asquerosamente ricos, y eso es tan así, que ni siquiera el hecho de que los pobres y la clase media seamos más pobres puede hacer que la balanza de esos datos macroeconómicos se incline negativamente.


El número de pobres con trabajo no deja de aumentar. El PP promete más empleo, pero no hay más que salir a la calle y darse una vuelta por las empresas y echar currículums, o mirar la página de ofertas de empleo, para encontrar verdaderos abusos de los derechos humanos, ofertas de trabajo que rayan en la esclavitud, y eso es lo que se ve. Qué no se verá y que será la realidad cotidiana de muchos "afortunados" con un puesto de trabajo, echando 10 y 12 horas para llevarse 680 euros a casa. Y sin quejarse, que hay millones esperando que tú te vayas, eh? cuidadito...

 
 

No sólo el salario medio no para de bajar sino que el salario mediano baja aún más. Es curioso como siempre se habla del salario medio, que tiene en cuenta a esa población más rica, y que es claramente un indicativo que no refleja la realidad mayoritaria. Sin embargo, el salario mediano es vergonzoso, en un país con los precios que tenemos, con el IVA que soportamos y con esta privatización de servicios y bienes públicos que están llevando a cabo desde el Gobierno. Recordemos que privatizar es vender la riqueza pública a manos privadas, para que ellos (los políticos corruptos que nos gobiernan) puedan seguir derrochando en nuestro nombre, salvando de la quiebra a bancos (sus amigos), autopistas (sus colegas), etc. etc.


La falsa creencia de que si los ricos tienen más dinero y mejores condiciones crearán más puestos de trabajo es lo que lleva a muchos crédulos a votar al PP. No se van a crear más puestos de trabajo, sino más puestos de esclavitud. Y mientras que los ricos se dan un festín, la única promesa verdadera es que los de abajo tendremos más migajas con las que sobrevivir.

¿A eso vas a votar?

miércoles, 23 de abril de 2014

Música épica para hacer deporte

Aquí os dejo la selección que me he preparado de música épica para hacer deporte. La uso tanto para correr como para la bici y está formada casi en su totalidad por temas de una productora llamada Two Steps From Hell. Es una música épica, tipo banda sonoras, con mucha fuerza y muy evocadora, para inspirarte y motivarte al máximo. Seguro que entre toda la selección, encontráis algún tema que os guste mucho. El principio es un poco para relajarse, estirar un poco y prepararse y, a partir de los tambores (Code of Honor) es cuando empieza la caña. A mí esta música me ha hecho echar los higadillos. Espero que la disfrutéis... o la sufráis!

lunes, 10 de marzo de 2014

El sistema de elecciones permanentes

Todos conocemos, al menos a grandes rasgos, cómo funciona el sistema de democracia representativa en este país. Cada cuatro años se convocan elecciones para que los ciudadanos votemos a la formación política de nuestra cuya ideología o programa electoral nos convenza más, y le damos nuestra confianza colocando la correspondiente papeleta en la urna. Es el único poder democrático real que el actual sistema nos permite.

El partido político o coalición que acceda al Gobierno lo hace con un cheque en blanco para hacer lo que les de la gana, y los ciudadanos poco podemos hacer, a saber:
  • Maldecir en calles, plazas, bares, reuniones, redes sociales, bien sea individual o colectivamente. En algún caso, y según la manera y el momento, podrá ser sancionado, detenido o incluso agredido físicamente.
  • Organizarse en colectivos de diverso tipo: plataformas ciudadanas, asociaciones de afectados, partidos políticos, sindicatos, etc. De todos estos colectivos, los únicos que pueden darle la vuelta al sistema, obteniendo el apoyo de la mayoría ciudadana, son los partidos políticos. El resto puede ganar algunas batallas, pero no la guerra. El problema que tienen los nuevos partidos políticos es que la legislación electoral vigente constituye una muralla difícilmente salvable para todos aquellos partidos de nueva creación o poco apoyo popular.
  • Armarse de paciencia y esperar a otros cuatro años para votar a otros.
  • Emigrar, con la rabia, la tristeza y el dolor de tener que abandonar tu tierra y tu gente porque se ha convertido en un país de borregos adormilados que no espabilan por mucho que los zarandeen, que los dejen sin trabajo, sin educación, ni sanidad, ni calefacción, ni casa... ni un plato de lentejas que llevarse a la boca.
Y esto es todo, amigos. Algunas iniciativas, como la de Democracia 4.0, promueven la posibilidad de que los ciudadanos de los ciudadanos participen votando la elaboración de las leyes, y recuperar de esta manera uno de los tres poderes del Estado (el legislativo), pero este concepto sólo aparece en el programa electoral de la Red Ciudadana Partido X, con lo cual sólo podrá llevarse a la práctica si dicha formación gana las elecciones.

¿En qué consiste el sistema de elecciones permanentes?

Surge como complemento al concepto de Democracia 4.0 y constituye una herramienta que confiere más poder y control a los ciudadanos sobre el Gobierno que los representa. Lo explico con un ejemplo.

Se celebran elecciones generales. Los ciudadanos acuden, más o menos como siempre, a los colegios electorales y depositan su papeleta en la urna. El partido más votado obtiene la victoria (es un ejemplo) y el presidente electo forma su equipo de Gobierno. En su programa electoral propuso a los ciudadanos una serie de medidas a adoptar en su legislatura. Empiezan su trabajo por los paquetes de modificaciones legislativas, intentando lograr el máximo consenso en las cámaras legislativas y dentro del marco de su programa electoral, y adoptan las reestructuraciones organizativas necesarias que más se adapten a las líneas de trabajo a desarrollar.

Pero resulta que el partido político, una vez se convierte en Gobierno, no sólo no hace lo que decía en su programa electoral, sino que hace otras cosas totalmente en contra de muchos ciudadanos cuya confianza en forma de voto consiguieron.

¿Qué puede hacer el ciudadano, además de las opciones que se detallaban antes, cuando se ve engañado por el Gobierno? Acude a cualquiera de los registros públicos (ayuntamiento, consejería, ministerio, delegación provincial...) y, tras identificarse, CAMBIA SU OPCIÓN DE VOTO. Automáticamente y en tiempo real, su voto se ve reflejado en los marcadores de apoyo ciudadano (prácticamente como las listas de escrutinio electoral), y se va a su casa con la satisfacción de que ha podido hacer algo, de que es un ciudadano libre que posee su cuota de poder correspondiente y, en base a ésta, cambia su opción electoral en cualquier momento. Pongo este ejemplo porque si digo lo del voto electrónico, siempre me sale uno que me pregunta por el abuelito que no ha cogido en su vida un ordenador, pero claro, el voto electrónico también puede ser otra vía.

Si este gesto que hace el ciudadano se repite a lo largo de todo el país de una manera significativa, puede llegar a alterar considerablemente el apoyo ciudadano al partido que gobierne en ese momento, llegando incluso el momento en el que el gobierno pierda la mayoría, momento a partir del cual empieza una cuenta atrás de un plazo (tres meses, seis...) en el que el Gobierno ya es consciente de que los ciudadanos no están conformes con su política y que tiene que enderezar el rumbo y cumplir el programa electoral por el que obtuvo la victoria. En definitiva un Gobierno para el pueblo y controlado por el pueblo.

Abordo con cautela la duda de que la plasmación de un concepto así pueda condenar al país a una inestabilidad política, social y, a la postre, económica, y no se me ocurren qué otros inconvenientes pueda acarrear la implantación del sistema de elecciones permanentes que no sean para la clase política, convertidos ya en fieles servidores públicos... por la cuenta que les trae.

viernes, 7 de marzo de 2014

El triunfo de los poderosos

El otro día estuve en la charla que dio Juan Moreno Yagüe, el abogado sevillano impulsor de la llamada Democracia 4.0, sobre Blesa y las preferentes. Había prometido en su twitter explicar los entresijos de esta cuestión y cómo este criminal sinvergüenza va a salir indemne del proceso judicial al que está siendo sometido. Acudí al patio de la Sala El Cachorro, donde tuvo lugar la charla aprovechando el clima de la incipiente primavera sevillana, ávido de secretos y claves para entender bien lo que estaba ocurriendo, y salí de allí con una mezcla entre depresión y rabia, que opté por combatir con unos vinos y unas tapas en el cercano Puratasca. Pero poco duró la distracción y, a la segunda copa, la cena se convirtió en una extensión más de la charla a la que había asistido minutos antes.

Juan Moreno nos explicó con lucidez y claridad durante algo más de hora y media cómo el actual sistema no es más que un chiringuito para que unos pocos, ricos y poderosos, acumulen cada vez más y más riqueza y poder frente a la gran masa de ciudadanos, impotentes, quizás por esa indefensión aprendida que mencionó Isabel Sánchez, del Partido X.

El repaso no sólo afectó al tema de Blesa y las preferentes, sino que se extendió a las reformas del sistema judicial que está llevando a cabo Gallardón, a cómo se han modificado las leyes electorales para dificultar al máximo el surgimiento de nuevos partidos, al colapso del sistema de pensiones, a las reformas laborales, a los chiringuitos de fraude fiscal que, dentro de la estricta legalidad, tienen montados bancos y empresas financieras, a la estafa de las eléctricas, etc. etc, describiendo un sistema corrupto hasta los cimientos que precisa de una refundación desde abajo, con una democracia real como enfoque principal, a base de trabajo, responsabilidad y el compromiso de todos los ciudadanos.

Insistió en que los ciudadanos tienen el poder y ya lo están ejerciendo, organizándose en plataformas, partidos, frentes cívicos, asociaciones, y que la gente está empezando a tomar cartas en el asunto. Se habló de que el 15M fue ese momento en que España entera se echó a la calle para reclamar a los poderes públicos un cambio en las políticas. Se habló también de la épica gesta del colectivo 15MpaRato, del importante papel que han jugado Internet y las redes sociales para la coordinación de todas estas acciones civiles, y de que, en resumen, la mayoría de la gente está cansada e indignada con esta situación, y que ahora es el momento de que proyectos como la Red Ciudadana del Partido X, u otras iniciativas similares, tomen el relevo para, con el apoyo popular, conseguir retomar el poder al servicio de la ciudadanía.

Yo fui uno de los que acudió, ilusionado y expectante, a la marcha del 15M de 2011. Desde Torre Norte, en Plaza de España, miles de personas iniciamos una marcha de reivindicación, conscientes de que lo mismo estaba sucediendo en muchas ciudades de España, justo en ese histórico momento. Siempre me había estado quejando de que la gente, y en especial los jóvenes, no hacían nada por luchar por su futuro y rebelarse contra el abuso que políticos e intereses económicos estaban ejerciendo, y allí, solo pero rodeado de gente, mis quejas obtuvieron respuesta. Por fin, la #spanishrevolution.

Pero luego llegaron las elecciones de noviembre y, oh sorpresa, oh mustios collados de mi esperanza, el Partido Popular arrasó con una aplastante mayoría absoluta, si bien hay que decir que el grado de participación no fue especialmente alto, situando la abstención como la auténtica primera fuerza política. Era en las urnas donde los ciudadanos debían manifestarse, y a pesar del aumento de partidos de izquierda y otras iniciativas, el hecho es que la mayoría de la gente se decantó por el PP y el PSOE. ¿Qué estaba pasando? ¿Y el 15M? ¿Dónde estaba esa "España entera" que se había echado a la calle?


La cosa empeoró con las elecciones autonómicas. A pesar de las desastrosas políticas llevadas a cabo por Rajoy y sus secuaces, y el sistemático incumplimiento de los compromisos de su programa electoral, el Partido Popular volvió a revalidar su mayoría absoluta en Galicia, e incluso fue el partido más votado en Andalucía, necesitando el PSOE un gobierno de coalición con IU para impedir que el PP accediera también al Palacio de San Telmo. Y por si fuera poco, las últimas encuestas de intención de voto siguen situando al PP como la opción de la mayoría.

¿Por qué sucedió esto si la gente está tan indignada y se organiza tanto? ¿Por qué ese descontento ciudadano generalizado no se refleja en las urnas ni en las actuales encuestas de intención de voto? Para mí, la explicación más posible es que, sencillamente, los ciudadanos que estamos en contra de este sistema y estamos reaccionando somos minoría, a veces ruidosa, sí, pero minoría.

Son muchas las veces que he intentado hablar de política y me encuentro con que la mayoría de la gente, o sólo ve PP y PSOE, o ya ni prefiere oír hablar de política ni ir a votar porque piensan que "todos son iguales". Y ésto, amigos, es lo que abunda en España y constituye, en mi humilde opinión, el primer y más grande obstáculo en el camino hacia una verdadera democracia. No se trata ya sólo de cambiar el sistema político sino de cambiar las formas de pensar de millones de personas. Los doce trabajos de Hércules, al lado de semejante empresa, son los deberes para una tarde de un niño de 2º de EGB (soy de los antiguos).

En eventos como la charla a la que asistí, compartes espacio con personas preocupadas por la situación que han decidido informarse y hacer algo. Me sentí muy identificado con el comentario de uno de los asistentes cuando decía que ya estaba cansado de ver vídeos, leer artículos, noticias y que ya estaba saturado de tanta información. Creo que eso es lo que nos sucede a la mayoría de los que nos encontramos por estos lares, convirtiéndose el discurso de Juan en una especie de lluvia sobre mojado... mientras la mayor parte del terreno está seco y las nubes no llegan.

Una vez, en una de las manifestaciones a las que fui, atisbé entre la muchedumbre a un manifestante engominado, con su polo de Lacoste, que parecía haber salido de uno de los cortos de los compadres (creo que llevaba hasta patillas de hacha), y aquella visión fue para mí un rayito de una esperanza nueva, la de que la gente podía cambiar, de que la indignación traspasaba barreras ideológicas y que todos, desde nuestra particular visión de las cosas, indenpendientemente de nuestra filiación política, podíamos comprometernos y exigir, y construir, un nuevo sistema más democrático, justo e igualitario.

Pero lo cierto es que sigo teniendo la sensación de que los ciudadanos que armamos ruido, que acudimos a las manifestaciones, que compartimos información en las redes, que participamos en el debate público y político, seguimos siendo minoría. Una minoría, a veces, ruidosa, pero no somos los suficientes. Y si echamos un vistazo a la juventud, exceptuando a una minoría, la ciudadanía que viene no augura un futuro mejor.
Se me quedó en el tintero preguntarle a Juan Moreno, en relación al entusiasmo que manifestó por las redes sociales y su poder de convocatoria y difusión de información independiente, qué opinaba sobre las recientes reformas legislativas que han convertido la nueva Ley de Seguridad Ciudadana en una especie de ley mordaza, criminalizando determinadas acciones de coordinación en las redes y difusión de información (abusos policiales, por ejemplo) en Internet, o si veía cómo la "tasa Google" iba a influir negativamente en la propagación de noticias por la red, y mermar, por consiguiente, el poder de información libre e independiente de esto que llamamos el ciberespacio. Para la próxima será.

domingo, 23 de febrero de 2014

Un paseo por la Ruta del Agua

El pasado 16 de febrero, tras unas cuantas semanas de lluvia intermitente, aproveché el sol despejado con el que se despertó el domingo y salí a dar una vuelta por la Ruta del Agua, desde Sevilla, pasando por Camas, Valencina de la Concepción y Santiponce, volviendo a Sevilla. Ya desde la segunda mitad del invierno, los días soleados son la mejor ocasión para disfrutar de esta espléndida ruta que llega hasta Guillena. Aquí os dejo el vídeo de las magníficas vistas de un paseo que no duró más de dos horas (32 kms. hasta volver a Sevilla).