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jueves, 30 de noviembre de 2006

Máscara quebrada


Organizo mis besos
a lo largo de tu silencio
hasta que un gemido
profana tu boca.
Y mi boca.
Comiendo con ansia cada espasmo,
sorbiendo cada caricia,
enjugando los rincones
de tu perpetua carne,
fina y blanca.
Y mis manos.
Averiguando tus secretos de placer,
elaborando el catálogo de tus escalofríos,
esquivando la antipatía de tu ropa.
Y mi amor,
que arranca tus gritos de gloria,
tus socorros, tus lamentos,
tu situación de ángel deportado.
Entonces mi jugo cabalga
por valles de pelo y calor
untando los minutos de tu piel
en un cariño medido sin regla.
El tiempo dice adios,
y nos deja solos,
secuestrados por el deseo.

miércoles, 20 de septiembre de 2006

Creación artística: hay que cambiar el chip

Y no me refiero al de la playstation o cualquier otra videoconsola al uso, sino en lo que al mercado de la creación artística se refiere, esto es música, cine, etc. Es inevitable. Y cuanto antes lo asuman las partes interesadas, mucho mejor. El mundo cambia, la tecnología avanza a pasos de gigante y, lo queramos o no, ello repercute en nuestras vidas, de formas más o menos indirectas.

Al final, las quejas de tantos artistas no van a servir de nada, y esta moda por parte de los gobiernos de imponer métodos cada vez más restrictivos en lo que a copia y difusión de material audiovisual se refiere para lo único que va a servir es como otro varapalo político más para el gobierno de turno.

La solución está en adaptarse a la nueva realidad y, por muy duro que les parezca a estos ricos, renunciar a los pingües beneficios que la venta de discos y exhibición de películas repercutía, no tanto ya en ellos mismos sino en las discográficas y productoras cinematográficas, que son los que se llevan la mayor parte de la tajada. Hay que buscar nuevas formas de vivir de ello.

Y a partir de ahora me referiré solamente a los músicos, para centrarnos en el problema, pero por partes.

Supuestamente se dedican a la música por dos motivos: porque les gusta y para ganarse la vida. Y ambas cosas se pueden seguir haciendo después de la era Internet y el fenómeno de las redes de pares (intercambio de archivos… vamos, descargarte las canciones gratis, pa que nos entendamos). ¿Cómo?

Bueno, pues empezando por renunciar a las casas de lujo en Miami (o en cualquier otro sitio), los automóviles caros y, en general, la vida de lujo y ostentación que muchos se pegan viviendo de los derechos. Me hace mucha gracia la hipocresía de la que hacen alarde muchos artistas cuando salen en los medios expresando su entrega a su público, cuando en realidad a lo que están dedicados es a sacarnos el dinero y tener que pagar cifras desorbitadas por un disco suyo en el Corte Inglés... Esto tiene que acabar... y acabará.

Sé que es algo muy duro y difícil, pero seguro que seguir trabajando en lo que les gusta, aunque sea por la cuarta parte de lo que ganaban antes (o incluso algo menos), puede compensar. ¿O es que acaso no les gusta y no disfrutan con su trabajo?

¿Y cómo entonces se ganan la vida? Muy sencillo, a base de giras de conciertos fundamentalmente (que tampoco es moco de pavo) y de los derechos obtenidos por la difusión de sus obras por personas o empresas que ganen dinero con ello, lo que también se puede complementar con participación en campañas publicitarias, programas de televisión, y muchas otras “pequeñas” actividades que perfectamente pueden permitir a los músicos llevar una vida más que cómoda.

Desde ese punto de vista, Internet se convertiría en el vehículo ideal para difundir su música, no solo ya los artistas consagrados o aquellos respaldados por campañas millonarias y productoras discográficas, sino cualquiera que realmente tenga "arte" y guste al público. Ése es el principal miedo ante el cambio: que desaparecen empresas muy poderosas. Ya, de hecho, han habido algunos que han triunfado sin grandes financiaciones ni OT ni nada por el estilo. Sencillamente, cuelgan el video de su canción en Internet o echan a andar sus discos por la red esperando que la gente se los descargue, los escuche, les guste y les conozcan. Solo necesitan su talento y su trabajo, nada de dinero.

Admitiendo todo esto, a las tiendas de discos les quedan dos opciones: cerrar o adaptarse para vender todo aquel material que no se puede encontrar habitualmente por Internet. Yo mismo he tenido que acudir a una tienda de música clásica para encontrar cierta versión que quería de una obra de Händel que no conseguía encontrar en eMule y tuvieron que traer de Londres. (Música para el cumpleaños de la Reina Ana, 20 €).

Por supuesto, y con éste método, el top-manta dejaría de existir. Es cierto que ahora, ¿quién paga 18 € por un disco en la tienda cuando puede pagar 2 por el mismo disco en la calle? Pero… con la difusión y legalización expresa del intercambio de archivos, ¿quién va a pagar 2 euros por un disco cuando se lo puede bajar gratis de Internet? Bueno, sí… el que no tenga Internet, pero eso es ya material para escribir otro día.

Por tanto, no solo se acabaría con ese negocio, claramente ilegal, sino que nuestro derecho de acceso a la cultura, dentro del marco de una política social, ganaría muchísimo a la vez que el Gobierno actual parecería más coherente con su supuesta ideología. Pero esto sería quitarle algo a los pocos que más tienen para dárselo a los muchos que menos tenemos, y últimamente, ¿dónde habéis visto que esto suceda?

martes, 29 de agosto de 2006

Requeteciclo


Hace poco he conseguido un aparato fantástico. Se trata de una bici elíptica. Las hay en casi todos los gimnasios (podéis ver el modelo exacto aquí). Ahora pueso hacer ejercicio con varias ventajas: bajar peso, fortalecer mis rodillas sin gastarlas con ejercicios de carga (correr), ahorrar tiempo... Todo en uno. Es un buen invento: buena salud amortizada en 6 meses de gimnasio.

Pero cada día, cuando me pongo a pedalear y me tiro una hora sudando a mares, algo en mí me reconcome y me hago la inevitable (al menos en mí) pregunta: ¿Y si se pudiera aprovechar toda esta energía? La verdad es que sudo como un condenado pedaleando así que ¿no sería fantástico que otra ventaja más de la vida deportista fuera un descuentillo en la factura de la luz? Solo hay que imaginar que sale al mercado un aparato, digamos, del tamaño de un radio casette, y que podemos "conectar" a nuestro aparato de gimnasia favorito (bici eliptica, estática, remo...) para aprovechar toda la energía mecánica y transformarla en eléctrica mediante una dinamo para cargar el acumulador eléctrico de la vivienda.

¿Cuánta energía se podría ahorrar? ¿Qué grado de eficiencia haría falta en el proceso para que el sistema fuera rentable? Y sobre todo ¿es técnicamente viable?

Imaginemos, sin ningún tipo de conocimiento sobre el tema ni datos objetivos y contrastados para manejar, que una hora de ejercicio diario a un ritmo suave-medio permitiera ahorrar el 15% del consumo energético medio de una familia media. Supongamos también que la factura media es de unos 120€. Eso supondría un ahorro de 18 € mensuales. Si el aparato costara unos 180 €, podríamos amortizarlo en 10 meses y, a partir de ahí, a ahorrar. ¿Estoy soñando? Es posible, pero en mi opinión es ésta una posibilidad fascinante. ¿Hay algún ingeniero en la sala?

La energía está cada vez más cara y su coste se repercute a su vez en casi todos los productos y servicios de nuestra economía de mercado, por lo que un uso cada vez más eficiente de la misma constituye la clave para abordar los retos energéticos de un futuro muy próximo, eso sin mencionar los beneficios para el medio ambiente de la proliferación del uso energías limpias y renovables.


Este es uno de los mayores retos tecnlógicos de nuestro futuro a medio y largo plazo. A ver si vamos tomando conciencia de ello.

jueves, 22 de junio de 2006

Un poquito de caña...


La naturaleza humana resulta, casi siempre, tan chocante como curiosa. Contradictoria, enrevesada y con una cara para los demás que, a menudo, no representa lo que uno guarda en su interior, la verdadera esencia de la persona. No obstante, uno ya va sacando factor común de los operandos (y operandas) que se va encontrando por el camino y el sentimiento y la reflexión que provoca es un desconcierto absoluto y la inevitable pregunta "¿pero qué coño quieren las mujeres?". He ahí el tema central de estas divagaciones que, me temo, suscitarán cierta polémica e incluso, que alguna me retire la palabra... Pero ya al comienzo quiero alegar en mi defensa que todo esto lo escribo con mi más sincero cariño, mi mejor intención y el máximo cuidado del que soy capaz para no herir ninguna susceptibilidad.

Desde que tengo uso de razón (en períodos intermitentes, eso sí), vengo acordándome de aquello que muchas mujeres proclaman al mundo sobre cómo es su hombre ideal: sincero, amable, simpático, cariñoso, inteligente, fiel, honesto, trabajador, sensible, detallista, apasionado... ¿me dejo algo? Ah, sí! Y si puede ser atractivo y con dinero, pero eso no es lo importante, lo importante es el interior... Lo siento, no puedo seguir... es que me entra la risa. Continúo mañana, lo prometo.

Promesa incumplida, pero mas vale tarde que nunca. Sigo.

Si el otro día me entro la risa, no fue pensando en que ellas no fuesen sinceras cuando enumeran las características de su hombre ideal, sino más bien en la "dualidad" de muchas de ellas. Porque en el terreno de las ideas, la utopía es esa, pero luego, en la realidad, la atracción suele aparecer con tipos de hombres bastante distintos a los que ellas pensaban, o al menos, hombres que manifiestan actitudes o intenciones que poco o nada tienen que ver con esos principios de sinceridad, honestidad, cariño, atención, etc.

Al final, lo que a la mayoría de las mujeres les "pone" es el clásico "sinverguenza", mujeriego, picaflor, que no quiere compromiso, que está sobrado de mujeres, y que va "a lo que va". Y el físico tampoco es que importe demasiado, ya que la mayoría de las veces es el carácter, la actitud, la imagen que uno proyecta de sí mismo, la que inclina la balanza de la atracción a favor o en contra. Sé que algunas se pueden sentir ofendidas por estos comentarios, que muchas pensarán que no sé de qué estoy hablando, amén de improperios varios que tampoco es menester que sea yo el que los cite aquí (para eso está la sección de comentarios, chicas).

Pero quiero hacer énfasis en que no creo que esa contradicción sea fruto de cierta hipocresía por vuestra parte. Por el contrario, yo creo que hay una relativa dualidad en cada una de las mujeres que es la que en la mayoría de los casos les lleva a sus fracasos amorosos, a elegir mal a los hombres y, en última instancia, a echar pestes de ellos. Claro está, esto es así porque aquellos con los que habéis tenido contacto más íntimo son los que presentan esas cualidades que citaba en el párrafo anterior.

Por supuesto, siempre que asisto a la confesión de alguna chica de cómo sería su hombre ideal, me asaltan los deseos de exponer mi punto de vista y, cuando lo he hecho, ellas rechazan de plano éste razonamiento y se reafirman en su ideal de príncipe azul, sincero, cariñoso, bondadoso, atento, etc.

Si bien, alguna hay por ahí que reconoce que en algunos momentos, en algunas situaciones les atrae el típico sinverguenza, mujeriego, etc... pero que lo ideal es un término medio, un hombre especial que sepa combinarlo todo de forma casi "mística", que les vaya dando "una de cal y una de arena" en una proporción que no viene en ningún manual, ni ensayo sobre psicología, ni en ningún blog del mundo, pero que en cada caso, en cada mujer, es distinta y única.

Como casi siempre, la verdad suele estar más próxima de la unión de principios opuestos (aunque parezcan incompatibles), así que me quedo con ésta última respuesta a la eterna pregunta de ¿pero qué quieren las mujeres? Es cierto que les pone el típico sinvergüenza, mujeriego, macho ibérico con trazas de cierta chulería, pero muchas de esas relaciones al final no funcionan porque les falta la otra parte, la de hombre cariñoso, sincero, fiel, honesto, atento y, en definitiva, buena persona.

Ahora, ¿cómo hallar la fórmula de la combinación exacta para conquistar a la chica que quieres? Eso es ya material para seguir divagando otro día.

viernes, 9 de junio de 2006

Nos vamos acercando


Parece que poco a poco, lo que antes solo eran elucubraciones, van tomando cuerpo. Sin que yo lo supiera, ya eran una realidad en parte, cuando la escribí en este blog a principios de marzo. Se trata de los PC's virtuales. Comentando la idea con un compañero, me enteré de que es una solución que ya se utiliza para creación de servidores y en entornos empresariales, donde la virtualidad y el hosting son conceptos tan cotidianos. Pero claro, hay que utilizar otro PC para acceder al pc virtual remotamente, por lo que a la idea original de una terminal tonta de bajo coste con un acceso a internet de alta velocidad todavía le queda mucho camino para que cuaje en la realidad. Y si alguna vez llegara ese día, todavía le quedaría mucho más para que se popularizase.

Hace poco que eyeOS saltó en los blogs y portales de noticias sobre tecnología con un producto muy parecido a un pc virtual, si no lo es ya. Claro está, con su propio "sistema operativo" desarrollado íntegramente en Ajax (ese Perejón...), que en realidad es un Entorno de Escritorio Web de Código Abierto. Me faltó poco para registrarme y probarlo, y el aspecto y la funcionalidad son excelentes.

Con eyeOs puedes tener tu propio PC con tus documentos, fotos, archivos, etc., allá donde tengas internet. Puedes instalar tu propio servidor en una máquina dedicada, para así configurar los parámetros de tu usuario, o bien utilizar el servidor oficial de eyeOS, con las opciones por defecto. No he visto en ninguna parte la capacidad disponible para almacenar datos, así que a ver si me entero.

Dispone de las aplicaciones más comunes, como un navegador web, herramientas ofimáticas, agenda, organizador de fotos, que el entorno trae instalado por defecto, más otras tantas aplicaciones que uno puede activar desde un menú de opciones, para que estén accesibles. De seguro que no te entran virus, tampoco tienes que temer por hackers o por dejar datos privados en el ordenador desde el cual has accedido. Sencillamente sensacional. Tu escritorio de trabajo desde cualquier PC con conexión a Internet. De todos modos, es solo un comienzo.

Ah! se me olvidaba... Y no se os ocurra pensar en lo que inventan los americanos o los japoneses... El proyecto es español ;-)

jueves, 1 de junio de 2006

Como cambian los tiempos, Venancio...


Comenta Jorge L. Arienza en su blog los cambios que se avecinan en lo que a móviles se refiere. Y es que acabo de sacarle a Amena este pedazo de móvil que veis en la foto, con 3G, para poder hacer videoconferencias y fardar un poquito de friki tecnológico. Pero todavía no he podido probarlo porque todavía somos cuatro gatos los que lo tenemos y no se está muy por la labor de arriesgarse a hacer una llamada cuyo coste no está claro, porque ni en el servicio de "desatención" al cliente de Amena se ponen de acuerdo en cuál es el coste de una de esas llamadas.

Pero bicheando por la red, me entero de que este tipo de sistema está ya obsoleto (!). Las operadoras de telefonía y los fabricantes de móviles y otros dispositivos portátiles de comunicación tienen ya puestas sus miras en el HSDPA, un sistema que quintuplica la velocidad de bajada que tiene el UMTS (lo que utilizamos actualmente para la videoconferencia o el acceso a Internet a "alta" velocidad desde dispositivos móviles).

Según dice, no será difícil la implantación de este tipo de redes debido fundamentalmente a que no habrán muchas dificultades técnicas para su implantación unido a una mejora muy significativa en la relación calidad/precio de las comunicaciones. Y todo esto para no muy tarde. ¿Significará que los móviles 3G pasarán a hurtadillas por nuestro devenir cotidiano y solo serán una rareza que servirá de puente a la nueva generación de comunicaciones? ¿o quizás que, como siempre, España sigue yendo a la cola en cualquier tema tecnológico y que todavía tendrán que pasar unos años para consolidar el 3G y que nos empiece a llegar esta nueva tecnología que ya es una realidad técnicamente hablando? ¿habías leido antes preguntas así de largas?

Y para colmo, cuando todavía no le hemos visto la punta del iceberg al HSDPA, ya nos hablan sobre el nacimiento de una nueva tecnología. Señores! Pasen y vean! El UTRAN LTE! O más simplemente, LTE. Actualmente en desarrollo, esta tecnología promete volver a quintuplicar a la anterior, es decir a la HSDPA, llegando a picos de bajada de hasta 100 Mbps. Vamos, que voy a tener más velocidad en mi móvil que en el ordenador de mi casa.

Todo esto lo que me lleva es a pensar en la cantidad de tiempo que uno tiene para frikear con estas cosas cuando no hay novias ni hijos por medio.

martes, 25 de abril de 2006

Mas cervecita y menos existencialismo


Te duchas y te afeitas. Te echas aftershave del bueno (que tampoco es tan bueno, pero es el mejor que tienes). Dudas ante el ropero y te reprochas que aún no hayas ido a comprar la ropa que hace ya tiempo que falta te hace, y no por cuestiones de moda sino por roturas de la entrepierna o encogimientos que tan indecentemente enseñan el color de tus calcetines. Al final decides ponerte algo sin convencerte mucho, tanto del atuendo como de la importancia de la ocasión. Recuerdas que solo es otra más. Entonces te acuerdas de la última, y las anteriores, y te preguntas por qué no funcionó. Encuentras respuestas para cada caso, pero ninguna que aclare por qué hay tantos casos sobre los que pensar. Caes en la cuenta de que la nueva cita que se presenta es la señal del fracaso de la anterior. Te asalta el cansancio, y un repentino hastío y consecuente indiferencia, y te preguntas para qué otra más. Qué será lo que distinguirá ésta vez del resto. Entonces coges las llaves, el móvil, la cartera y los cleenex. Repasas tu aspecto general de un rápido vistazo con una mezcla entre resignación e ilusión, como el que juega a la primitiva sabiendo las pocas posibilidades que tiene de que le toque el bote, y sales en busca del destino.

Lo has hecho tantas veces que ya casi eres un profesional. Fulano López, primeracitólogo.

Una nueva cara, pero... una nueva historia? Casi siempre cambian los matices, pero todos somos personas y lo importante se repite una y otra vez. ¿Cómo tengo que comportarme? ¿He de ser yo mismo? ¿o debo representar algún papel? ¿Adoptar alguna estrategia? ¿Acaso merece la pena todo esto? Al final decides ser tú mismo y que sea lo que dios quiera. Y es que, de todas formas, siempre terminas siendo tú mismo. Siempre sale tu verdadero yo. Así que siempre pasa lo mismo.

Y cuando esa situación se repite equis veces, llegas a la conclusión de que para qué tanto alboroto, qué sentido tiene comerse tanto el coco y desear lo que no puede ser. Un deseo insatisfecho que es el origen de tantas frustraciones. Entonces decides que es mejor no querer, y como ya no quieres, no te mueves y todo a tu alrededor sucede sin que te afecte. Te quedas en casa, te fundes con tu sofá, te relacionas con tu ordenador, y así pasan los días...

Pasas un tiempo así y luego llega el momento en que algo cambia y piensas que tu vida pasa sin pena ni gloria, porque no haces nada ni aprovechas el momento. Que ya habrá siglos para no hacer nada ni sentir nada. Y te entra la urgencia por vivir y hacer cosas, sean las que sean, a riesgo de lo que sea. Y vuelves a ponerle sitio y hora a la ilusión. Una, dos, tres... siete, diez veces, otra vez dudas, otra vez el desánimo y otro ciclo más que se termina... para empezar uno nuevo, con repetición de todas sus fases.

Luego piensas si todos esos ciclos no forman parte de un ciclo todavía más largo, y si es así, en qué punto te encuentras. Se te ocurre que quizá ese largo ciclo no es sino tu vida. Tomas conciencia de tu momento de plenitud y madurez, de las posibilidades que ahora tienes y no tendrás en el futuro. Se te ocurre que quizá ese tipo de vida no sea la que más convenga, porque es fuente de amarguras y sinsabores, de rechazos y desilusiones. Y piensas si podrías aplicar el carpe diem a otras facetas de la vida. ¿Qué haces? ¿Meterte a monje? ¿Dedicarte a una ONG? Es tu vida, y te preguntas qué puedes hacer con ella. Pero la cuestión es qué quieres hacer con ella. Pero no lo sabes con seguridad, porque cada día piensas una cosa distinta, como consecuencia del estado de ánimo que te toque. Entonces te sientes impotente, y piensas que esos estados de ánimo son como el viento en otoño, y tú, como una hoja. Y te preguntas por qué diablos te comes tanto el coco, y te sientas a escribirle todas estas idioteces a un ordenador.
Pero como te sientes tan impotente, se te ocurre que la única opción que te queda es resignarte a la situación, y como no sabes cuál es realmente esa situación, la resignación es solo para aceptar que no tienes ni idea de nada, ni control sobre nada, que los días pasan, que el tiempo pasa, y que tu cuerpo y tu personalidad son solo cárceles de tu verdadero yo, cárceles en las que no se admiten visitas. La sensación de incertidumbre y desorientación es total. Solo quieres que las cosas cambien y sigues con tu vida esperando que suceda algo a tu alrededor que lo cambie todo. Entonces repasas tu vida y ves que han pasado los años y que no ha ocurrido nada, piensas si ese cambio no has de buscarlo mejor en tu interior, o que, sencillamente, no hay cambio que valga y que la vida es así, y hay que aceptarlo, o que a lo mejor sí que ocurren cambios pero no los llegas a percibir. Te arrepientes de tener todos esos pensamientos y te gustaría ser más simple, para centrarte en lo inmediato y efímero. Te sientes solo y extraño, y te preguntas si alguien podrá entenderte, si compartirá o se sentirá identificado con tus pensamientos y sentimientos.
Suena un mensaje en el móvil: "Cervecita en el Salvador dentro de 1 hora". Y escribes "ok, alli nos vemos" Pulsas enviar... Su mensaje ha sido enviado. Entonces te pones unos vaqueros y una camiseta que pone "Yo soy de ese tipo de personas contra las que tu madre te ha prevenido". Y sales a la calle.

martes, 18 de abril de 2006

Publiwifi

En el post de los moviles wifi, al que algun@s se refieren como al post de la princesa mestiza (la chica era solo un pretexto), mencionaba de pasada el tema de la publicidad en esos móviles wifi. Algo que se me olvidó comentar en ese post era que todo el sistema, por si no habéis caido en la cuenta, es totalmente gratuito. Bueno... Salvo que la aplicación diseñada al efecto sea privada y de código cerrado. Pero sería absurdo, se podrían desarrollar docenas de aplicaciones de código libre que podrías descargar directamente desde internet, bien desde tu móvil (sí pagarías el precio de la conexión) o desde el PC para luego pasarla al móvil (gratis).

El caso es que este sistema, aparte de ser gratuito, puede ser una forma de ganar dinero con la publicidad, que os mencionaba antes. No lo había pensado mucho, pero realmente, tampoco había que pensarlo tanto. Solo es cuestión de trasladar modelos actuales de publicidad que funcionan en Internet al ámbito del móvil. Lo explicaré con un ejemplo. Una empresa de publicidad, como por ejemplo Canalmail, permite a los usuarios de móviles wifi registrarse como difusores de su publicidad y descargar una aplicación destinada a tal efecto. Dicha aplicación, a través del sistema wifi del móvil, emite publicidad en determinadas áreas o categorías, que a su vez, son recepcionadas por otros móviles, habilitados para recibir publicidad, bien en todas o solo algunas categorías. El receptor recibe el anuncio, parecido a un mms, con un enlace para mandar un sms rápidamente y confirmar así, que está interesado en ese anuncio en particular (oferta, promoción, lanzamiento de nuevo producto, etc.). Y ese sms que envía rápidamente, lleva la clave del emisor, es decir de aquel que le ha enviado el anuncio publicitario, con lo que se registra dicho envío en el sistema y se anota en la cuenta del usuario "difusor de publicidad". A final de mes, o cuando sea, esos puntos podrán ser canjeados por dinero, ofertas, regalos, promociones o cualquier otra cosa.

Para que este sistema sea más efectivo, tanto para el anunciante como para el cliente potencial, nos encontramos con una especie de AdSense en el mundo real, es decir, publicidad dentro de un contexto... físico. El objetivo es muy simple: aumentar las posibilidades de negocio activando perfiles personalizados de publicidad en función del sitio en el que te encuentres. Me explico con un ejemplo. Imagínate que te encuentras en una feria de exposición y venta de automóviles. Habrá muchos clientes potenciales interesados específicamente en ofertas de vehículos. Entonces activas un perfil publicitario de productos relacionados con automóviles y el mundo del motor en general. Por lo tanto, las posibilidades de que la publicidad que difundas obtenga resultados (y beneficios para ti, el cliente y la empresa anunciante) aumentan.

Algo así como los banners publicitarios en la web, o como las listas de correos de canalmail a las que te apuntas cuando te suscribes a una web. ¿Puede ser esto un modelo de negocio? Yo estoy convencido de que algo muy parecido llegará a nuestros móviles en pocos años.

viernes, 24 de marzo de 2006

Ya podeis

Ya podéis ponerme a parir! Algunos me han comentado que no se podían escribir comentarios en el blog y, repasando las opciones de configuración, he visto que solo estaban habilitados para los usuarios registrados de blogger.com. Bueno, ya lo he arreglado así que no os cortéis y... sed piadosos ;-)

jueves, 23 de marzo de 2006

Timidez y wifi

Esta mañana he ido a desayunar, para variar. Iba solo y, camino de la cafetería que está cerca de mi trabajo, he pasado por la entrada de la Subdelegación del Gobierno y, al ser poco antes de las 9, que es la hora de apertura, había una inmensa cola, más larga que otros días, la mayor parte extranjeros que acuden a realizar trámites para quedarse o aumentar el plazo de estancia aquí. Mientras pasaba me iba fijando en sus caras, todas serias, algunas con sueño. Los había de muchas razas y nacionalidades, pero principalmente sudamericanos y africanos.

Ya casi al final de la cola, y mientras bajaba las escaleras, me encuentro de frente a una belleza sudamericana de cuento de hadas. Unos rasgos perfectos, alta, un cuerpo escultural... De verdad, una de esas chicas que siempre afirmas que no existen o, por lo menos, que no has visto ninguna en persona, solo en el cine y la televisión. Pero allí estaba, y lo más extraño de todo, mientras la miraba, ella me mantuvo la mirada, como queriendo preguntarme o decirme algo y no se atrevía.

Quizás acababa de llegar a España con un trabajo apalabrado con fecha de caducidad y un montón de esperanza por conocer a su príncipe azul español y establecerse aquí y formar una familia. Quizá simplemente le gustan los hombres altos y hubiera querido que le dijera cualquier cosa para empezar una conversación... O quizás solo era una prostituta arreglando papeles que se fijaba en cualquier cosa o persona que pasaba, presa del aburrimiento y un poco anestesiada por el sueño que le faltó echar la noche anterior.

En un mundo de ciencia-ficción se me habría ocurrido algo para iniciar una conversación con ella y lo habría hecho y, quizás, ahora mismo, no estaría escribiendo ésta aventura frustrada y consecuente teoría en el sistema de notas de mi móvil, en la barra de esta cafetería, al lado del presentador de la edición nocturna del informativo televisivo regional, sino estudiando la orografía de sus pechos y repasando su geografía inguinal, como si del Google Earth se tratara, en un primer y apasionado encuentro que sería el inicio del resto de nuestros días. Pero mi timidez, de un grado ya casi patológico, hace que me consuma en esta incertidumbre que ya, dicho sea de paso, tampoco es que me consuma tanto, al ser ésta una situación típica en la vida de los tipos tímidos e inseguros como yo, con la frase "¿Y si hubiera...?" ya completamente gastada por el excesivo uso.

En vez de lanzarnos al agua, nos quedamos en la orilla, reflexionando sobre naturaleza del agua, lo que pasaría si hubiera demasiada o cuando ya no haya apenas, políticas de ahorro de la misma, y demás zarandajas... No hay que pensar tanto! Hay que actuar! O, como decía Hobbes, "primero vivir, después filosofar".

Y de acordarme de Hobbes, pasé a acordarme de los móviles wifi y de la mensajería instánea vía bluetooth. Y se me ocurrió lo que pueden llegar a cambiar las relaciones entre las personas con un sistema que permita "publicar" en un radio de acción determinado (100 m. en los móviles wifi) tus intereses u objetivos, aplicados a cualquier ámbito.

Sería como un "Cambalache" ambulante, en el que podemos publicar, por ejemplo, que alquilamos un piso, que buscamos a alguien para trabajar en nuestra cafetería, o que no tenemos pareja y buscamos a alguien que le guste ir los fines de semana con la moto a la playa y bucear. En fin, que sería un sistema muy completito donde ponemos aquello que podríamos querer de cualquiera (vender, comprar, contratar, conocer...), y esa información la metemos en un programita en Java instalado en nuestro móvil wifi que la difunde en un radio de 100 m. (aprox.), donde quiera que vayamos y queramos activarlo. Si este sistema se populariza, imaginaos la repercusión que puede llegar a tener, no solo ya en las relaciones sociales, sino en cualquier ámbito de la vida, el comercio, el mundo laboral, etc. ¿Quieres vender tu moto? Publícalo en tu móvil wifi! Al pasar cerca de alguien que esté buscando una moto de segunda mano, vuestros móviles os avisarán y, directamente, podréis cerrar el trato allí mismo, tomando una cervecita (eso que nunca falte). Puedes estar buscando trabajo y, cruzarte, sin saberlo con ese empresario que tiene el puesto ideal, cerquita de casa, con horario compatible, bien pagado y estable (incluso lo podrías haber detectado desde tu propia casa, al ofertarse ese puesto en unas oficinas del edificio contigüo). El mundo de la publicidad podría también entrar en nuestros móviles de proximidad, no sé muy bien cómo, pero es cuestión de poner otro posts imaginando cómo se podría ganar dinero con la publicidad en móviles wifi. Y así, infinitas aplicaciones. ¿Alguna más que se me ocurra? Ah, sí... Nuestra amiga, la princesa mestiza.

Con este sistema, quizá no hubiera hecho falta nada más que esa proximidad para saber con seguridad que ella, que no se ha apuntado a Meetic porque no tiene posibilidad y ni siquiera lo conoce, estaba deseando encontrar a su príncipe azul español, que midiera más de 1.90, moreno, delgado, y de unos 32-33 años... Ella ha registrado su búsqueda esa misma mañana en el móvil que compró el día anterior. Y yo, que voy con la antena desplegada y el corazón abierto, voy a por ella, con algo más de confianza (léase aquí "cojones") que en el mundo sin móviles wifi porque sé que ella busca a alguien que puedo ser yo. Que a lo mejor no soy yo, pues vale. Pero las probabilidades de coincidencia de intereses desde luego aumentan con respecto a la situación de incertidumbre que os contaba al principio.

Solo falta esperar a que esos nuevos móviles cuajen en el mercado, es decir, que se extiendan y se abaraten, para que empiecen a salir nuevas aplicaciones tipo mobiluck-cambalache que relacionen a las personas de otra manera, y por fin, nos salven a los tímidos de la falta de huevos para decirle guapa a la chica que pasa.

jueves, 2 de marzo de 2006

PC's virtuales

No paran de aparecer en Internet nuevas utilidades, recursos, servicios, productos, etc. que, en mayor o menor medida, vienen a satisfacer las necesidades (a veces vicios) de la comunidad de internautas. Y no hace mucho se me ocurrió un tipo de servicio-producto que, por más que he buscado, no he encontrado algo igual, todo lo más, agendas virtuales, para gestionar el correo, los contactos, eventos, etc. Pero no es la idea que creo hoy por hoy, sería viable llevar a cabo y, lo que es más interesante, rentable.

Se trata de pc’s virtuales. Es decir, ordenadores virtuales para los que no tienen ordenador físico y, sin embargo, necesitan un ordenador donde tener instaladas sus aplicaciones, guardados sus documentos, fotos, correo, etc… Es decir, todas las funcionalidades de un ordenador, pero a través de Internet.

Este servicio podría ir destinado a aquellos que reúnan todos o algunos de los siguientes requisitos:
  1. Poder adquisitivo bajo. No disponen de los suficientes recursos para adquirir un ordenador físico o bien, no les compensa para el tiempo y ocasiones en que los utilizan. La inversión en un equipo físico supone que en pocos años, el propietario tendrá un ordenador obsoleto que no le servirá para nada, ya que no se encuentran sistemas operativos y programas compatibles con el nuevo mercado de software. No digamos, si hablamos del hardware.
  2. Uso poco frecuente del ordenador. Lo cual, ya de por sí o sumado al requisito anterior, justificaría la opción del pc virtual frente al pc físico.
  3. Funcionalidades de comunicaciones y ofimática. Evidentemente, el diseño y enfoque de este concepto de pc’s virtuales se incardina dentro del campo ofimático e internet, aunque también sería extensible a otro tipo de aplicaciones en otros ámbitos, en función de las características propias de la aplicación, sobre todo en cuando a los sistemas de entrada/salida. Con el tiempo y el incremento del ancho de banda en las conexiones, el número de aplicaciones que podrían correr sobre este sistema también aumentaría.
¿Por qué es ya posible esto?

Fundamentalmente, debido a dos avances significativos. El primero de ellos es el incremento del ancho de banda que estamos consiguiendo actualmente, permitiendo velocidades de hasta 20 Mbits/seg. en tecnología ADSL2+, disponible ya para un gran número de internautas y continuo ascenso. Las cifras en otros paises de la UE y no digamos ya, EE.UU. y Japón, son muchísimo mayores. El ancho de banda ya no supone un cuello de botella para el desarrollo de este tipo de aplicaciones.

Por otro lado, se ha conseguido un avance enorme en las tecnologías cliente/servidor y emulación de maquinas virtuales. Actualmente, sería posible diseñar un sistema operativo específico para ejecutar a través de internet en máquinas virtuales situadas en servidores donde se podrían instalar aquellas aplicaciones que el usuario quisiera, a escoger entre las que ofrecería el servicio de pc’s virtuales. También se le podría indicar a la máquina la ubicación en internet del instalable, así como subirlo directamente a nuestro pc’virtual.

Como ejemplo de comparación, sería una mezcla entre el VMware y el VNC, a través de Internet o cualquier tipo de red sobre IP.

Resurgimiento de los NC’s. También conocidos como ordenadores de red. Una especie de terminales tontas cuya principal prestación es conectar al usuario a la red. Una vez allí, podrían ser el punto de acceso al PC virtual. Por sus características básicas y su principal función, no haría falta actualizar con tanta frecuencia el hardware de los ordenadores de red.
¿Qué ventajas ofrecen los pc’s virtuales?

Las ventajas pueden ser muchas en función del tipo de usuario y las necesidades que éste tenga, pero principalmente podemos citar las siguientes:
  • Ahorro. El coste de un servicio como será siempre mucho menor que el de un pc físico. Incluso, podrían existir versiones de bajo rendimiento que fueran gratuitas y que podrían incluir publicidad. Ahorro en aplicaciones instaladas, en tiempo de mantenimiento, en actualizaciones futuras, tanto del sistema operativo como del hardware.
  • Accesibilidad. Desde cualquier sitio con un ordenador con acceso a internet, el usuario tiene acceso a su pc virtual, con sus programas, sus datos, sus configuraciones personalizadas, etc.
  • Protección frente a virus y otros programas malintencionados. El sistema operativo virtual está constantemente vigilado y monitorizado por la empresa que suministre el servicio, actualizando puntualmente los parches de seguridad y manteniendo al día las definiciones de los sistemas de protección.
  • Protección frente a pérdida de datos. Ya no hay por qué hacer copias de seguridad. Es una tarea que centraliza y ejecuta la empresa proveedora, garantizando al 100% la consistencia y autenticidad de los datos almacenados en los pc’s virtuales.
  • Hardware siempre actual. De hecho, el concepto hardware desaparece (ya no es visible para el usuario) y ya solo existen dispositivos y periféricos virtuales. La actualización del hardware real correspondería a la empresa proveedora del servicio e iría encaminada a mejorar el rendimiento de sus servidores.

El futuro puede ser así.

Yo creo que nos vamos encaminando a un sistema muy parecido a éste. La gente adquiere terminales tontas de acceso a la red o ya van integradas en el centro de comunicaciones y multimedia que será el sustituto del ordenador, teléfono, televisión y equipo Hi-Fi en los hogares. La gente se conectará a su PC’ virtual, en Internet, con sus aplicaciones, juegos, fotografías, videos, música, etc… y todo lo que hoy en día podemos tener en cualquier PC doméstico (y mucho más que no consigo imaginar). Y se podrá conectar desde cualquier parte con acceso a la Internet. En fin, que adiós a los ordenadores, a los cd’s dvd’s y todo los dispositivos de almacenamiento que existan y vayan a existir en el futuro. Porque tampoco valdrán para los dispositivos móviles. Es posible que te hayas preguntado qué ocurriría con tu reproductor de mp3 portátil, la agenda de tu móvil o el reproductor de dvd de tu coche pero tampoco en estos casos harán falta discos ni ningún dispositivo de almacenamiento ya que la red wi-fi que comienza a extenderse poco a poco y en pocos años será una realidad, abarcará enormes zonas de nuestro territorio y permitirá la conexión inalámbrica y segura a internet con nuestro dispositivo móvil. Y para aquellas zonas no urbanas donde no exista ese tipo de cobertura, el acceso por vía satélite (sobre todo para el tráfico de bajada) también puede plantearse como una opción viable a medida que se vayan abaratando los costes de acceso e implantación.

El sofrito está ya en su punto. Lo que ahora falta es echar el ingrediente principal. ¿Quién se atreverá?

lunes, 27 de febrero de 2006

Amigo...

...no te des por vencido ni aun vencido,
no te sientas esclavo ni aun esclavo;

trémulo de pavor, piénsate bravo,

y arremete feroz, ya mal herido.


Ten el tesón del clavo enmohecido

que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;

no la cobarde estupidez del pavo

que amaina su plumaje al primer ruido.


Procede como Dios que nunca llora;

o como Lucifer que nunca reza;

o como el robledal cuya grandeza

necesita del agua y no la implora.


¡Que muerda y vocifere vengadora

ya rodando en el polvo tu cabeza!



-Almafuerte-

Tela de frío

Hace tiempo de quedarse en casa, con estufita, mantita, caldito y todo lo que acabe en ito o ita y reconforte con solo escucharlo. El desfile de temporales de los últimos días nos obliga a refugiarnos en casa, y a algunos nos han puesto de guardia a unos cuantos virus para asegurar nuestro arresto domiciliario. Con la nariz tapada, los labios como la seca tierra que no ve una gota hace meses, la voz de un quejumbroso barítono y el pecho como una fábrica de palomitas, me pongo a escribir las ideas que se me vienen a mi anestesiada conciencia, sin repasarlas ni colocarlas con demasiado orden.

Es hora también para reflexionar, porque eso es la experiencia. No lo que se vive, sino lo que uno piensa sobre lo que ha vivido. Es entonces cuando, en soledad, y sin que nadie nos mire y nos culpe, uno puede reconocer los fallos y aprender de ellos, colocarlos en la estantería de "cosas a tener en cuenta" con una etiquetita que pone "propósito de enmienda". Y es que a mí no me vale eso del yo soy como soy y ya está. ¿Entonces para qué vivimos? ¿para resignarnos a ser como somos? ¿somos tan vagos que no queremos trabajar la piedra de nuestro carácter? Eso no significa dejar de ser uno mismo, porque... ¿acaso dejamos de ser nosotros mismos cuando crecemos? ¿cada vez que aprendimos algo nuevo? ¿cada vez que notamos una mejora en nuestra personalidad?

Es ése el principal trabajo que todos tenemos. El otro, el de horario partido o jornada continua de 8 a 3, ese es para comer, pagar la hipoteca y comprarle la pleiesteishon al sobrino por reyes. El verdadero trabajo no se remunera en dinero sino en plenitud, serenidad, sabiduría y... en definitiva, felicidad, o mejor dicho, una mayor acumulación de momentos felices, que es lo que es en definitiva eso que llamamos felicidad.

jueves, 16 de febrero de 2006

La cultura del cambio

Deberían de conceder subvenciones a las empresas que lo solicitaran para instalar vestuarios y duchas en los centros de trabajo. No supondría una inversión excesiva y podría ser rentable en muchos aspectos que al final se traducen en calidad de vida y, como no, dinero. Dando un pequeño repaso a cuales podrían ser los beneficios tenemos:
  1. Calidad de vida para los trabajadores. Todos aquellos que quisieran podrían utilizar dichas instalaciones, por ejemplo, para ducharse y cambiarse tras llegar al trabajo haciendo ejercicio, bien corriendo o en bici. O también al salir del mismo, para llegar antes a su cita sin necesidad de volver a casa para ducharse, perdiendo tiempo en ese desplazamiento intermedio. En el primer caso, los trabajadores ganarían en salud, tiempo y dinero. Salud porque hacen más ejercicio. Tiempo porque se lo ahorran en el desplazamiento, ya que muchas veces se tarda más en coche por culpa del tráfico y de encontrar aparcamiento, que en bici o corriendo, según la distancia entre el domicilio y el centro de trabajo. Y dinero porque se ahorran el coste del transporte al centro de trabajo, así como aparatos de gimnasia o mensualidades en el gimnasio, al ser este tipo de ejercicio una buena alternativa, que además es gratis.
  2. Ahorro para las empresas. Al facilitar las posibilidades de hacer ejercicio a sus empleados, éstos están más saludables, por lo que las bajas por enfermedad común sin duda se reducirán en un porcentaje que permitiría ahorrar costes a la empresa, al mismo tiempo que incrementaría la productividad. No es ningún secreto que un trabajador sano rinde mucho más, sea el tipo de trabajo que sea.
  3. Descongestión del tráfico. Cuantos más sean los que vayan cambiando a este sano hábito, más se notará en el tráfico rodado. Reduciría la saturación de los transportes públicos y los atascos en general.
  4. Mejora del medioambiente. Es una consecuencia derivada directamente de la anterior, ya que al haber menos tráfico, se producirían menos gases a la atmósfera. Tampoco hemos de olvidar la reducción de la contaminación acústica.
  5. Ahorro para el Estado. Por el mismo punto anterior, unos ciudadanos más saludables que se mueven de forma más limpia y ecológica suponen, no ya sólo un ahorro para el sistema de Seguridad Social, al reducir las bajas por enfermedad, sino un ahorro en la gestión ambiental, ya que se tendrían que invertir menos recursos en "arreglar" los estropicios causados por la polución. También, relativo a esto, supone una inversión a largo plazo como reclamo turístico. Sabemos que, a día de hoy, ya hay ciudades en el mundo (México DF, Pekín...) con graves problemas tan graves de contaminación que muchos turistas las tienen vetadas. Uno de los patrimonios más ricos que tiene España es el turismo, así que protejámoslo conservando las ciudades más saludables.
Pero al plantear esta solución se pueden presentar varias dificultades o problemáticas. A saber:
  1. Financiación. Los beneficios repercuten en ámbitos que abarcan competencias de todas las Administraciones, desde la local a la estatal, por tanto el coste de la subvención podría ser compartido entre todas ellas, aplicando una fórmula de reparto justa y proporcional al beneficio obtenido. Además, se plantea el metodo de financiación como una subvención en parte, ya que la empresa también sale beneficiada, y debería de sufragar parte del coste de instalación de estos vestuarios y duchas. Para el fomento de esta práctica, las administraciones deberían de establecer ayudas, bien fiscales o de cualquier otro tipo, para aquellas empresas que decidan construir dichas instalaciones. Asimismo, al beneficiarse también los trabajadores, se les podría cobrar una pequeña cantidad en concepto de uso de los vestuarios, que sería muchísimo menor que cualquiera de los costes de transporte rodado o mensualidades en el gimnasio. Todas estas medidas serían flexibles y habría que estudiar todos los casos posibles para determinar con exactitud la fórmula más idónea.
  2. Cultura. He aquí uno de los mayores problemas. Si las empresas comienzan a instalar estos vestuarios, ¿quién los utilizará? ¿Realmente se notará? La respuesta es que al principio lo utilizará tan poca gente que no se notará. Algún bicho raro en alguna empresa empezará a hacerlo y mucha gente probablemente critique esta práctica, descalificando o burlándose de este pionero. También criticarán la empresa por hacer esto en vez de arreglar "cosas más urgentes e importantes". Lo calificarán de tontería, quizás de forma de enmascarar beneficios ocultos o blanquear dinero. Pero la persistencia y todos nosotros puede hacer que todo eso cambie poco a poco. Seguramente hubo un momento, no hace muchos años en el que a alguien se le ocurrió montar clases de bailes latinos. También muy probablemente, mucha gente criticaría la idea por lo extravagante y nueva, y muy poquita gente estaría dispuesta a apuntarse. No había una cultura creada sobre ese tema, y los comienzos son siempre difíciles. Pero la idea era buena, y solo faltaba tiempo para "cambiar el chip". Yo creo que esto es lo mismo. Los beneficios al final serán mucho mayores cuanta más gente se apunte al carro.
  3. Requisitos. Para empezar, un número mínimo de trabajadores en la empresa. De nada sirve que pongan una ducha en una tienda donde hay dos dependientes, de más de 50 años que jamás en su vida han hecho deporte. Pero si la empresa fuera de unos 50 informáticos entre los 20 y 40 años, seguro que alguno de entrada se apuntaría. También hay que tener en cuenta que, dependiendo del grado de forma del trabajador en cuestión, solo podrían optar por esta alternativa aquellos que se encontraran en un radio no muy amplio del centro de trabajo. Quizás 5 kms, como máximo, o 10, o incluso 15, para ir en bici, y que las calles permitan este tipo de práctica. Recuerdo ahora esta noticia de que se van a construir ocho carriles-bici que van a cruzar la ciudad en diferentes sentidos. Una buena medida que sin duda favorecería la puesta en marcha de este proyecto.
Se me ocurren algunas cosas más, pero éstas han sido las líneas básicas de las ideas más importantes y tampoco quiero engordar demasiado este blog, porque al fin y al cabo, ¿servirá de algo? Igual lo mando al Ayuntamiento, o a la Consejería de Medio Ambiente... y lo ponen en práctica. Lo haré. Aunque parezca un idealista y un ecologista empedernido. Como era mi hermano. Ojalá me parezca a él.

martes, 14 de febrero de 2006

Recuperar la cordura

Me gusta el momento que estoy viviendo. Y no porque lo esté pasando bien. Soy un mar de dudas, inseguridades, frustraciones, de deseos no satisfechos... Pero todo eso puede cambiar de un plumazo. Es una oportunidad para cambiar algo muy importante de mí: yo mismo.

Es curioso como todo puede cambiar en un plisplas en el momento en que eres capaz de cambiar tu punto de vista, la manera en la que percibes las cosas, alterando tu estado de conciencia y centrándote en unos objetivos premeditados de antemano, un norte fijado solo en momentos de lucidez. Mi norte es conocerme a mí mismo, y a través de ese autoconocimiento, cambiarme a mí, evolucionar, como vía para, en definitiva y dicho sin frases sofisticadas, "estar mejor". Porque bien ya estoy, las cosas como son.

Sí, he tenido problemas. ¿Y quien no? Pero esos problemas son ínfimos si los comparas con otros. Para empezar, estoy aquí, sentado, recien comido, escribiendo en este blog. Y ahora voy a ir a casa de mi madre, andando. No me duele nada. Tengo personas que me quieren, que me aman. Y me doy cuenta de que la mayoría de los inconvenientes de mi vida son inventados por mí o prácticamente ridículos al compararlos con los de otras personas que me rodean, o que están en la otra punta del globo, eso da igual. ¿Acaso no son personas, como yo? Ellos tienen menos suerte que yo. Soy un hombre afortunado, y me siento agradecido, aunque aún no sé muy bien a qué o quién.

Qué fácil se puede cambiar de no estar pasándolo bien a estar bien, con un simple cambio de enfoque. De punto de vista, de ser más observadores, de mirar hacia fuera para reparar en todo aquello que es lo mismo que lo que llevamos dentro. No entendería mi vida en un mundo sin otras personas. Ellos son como yo, y yo como ellos. Somos la misma cosa, con diferentes formas, y todos formamos parte de lo mismo.

No hay contradicciones sino diferentes puntos de vista que se alternan.