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jueves, 28 de junio de 2007

Ahí vamos otra vez

Hace unos meses era diciembre, el final del año pasado. Una nueva aventura, simbolizada por un reloj con 12 campanadas estaba a puntito de comenzar... Una nueva oportunidad... Para qué?

Algunos quieren dejar de fumar, otros apuntarse a un gimnasio, o a clases de inglés, o de cocina... Todo el mundo quiere hacer algo que, aunque puede, no hace. Algunas veces por pereza, otras por tristeza, o también por falta de autoestima o... mil razones más. Pero en el fondo, a todos nos pasa más o menos lo mismo: queremos y, con mayor o menor esfuerzo, podemos. Pero cuando lo intentamos, a menudo nos caemos, nos equivocamos, nos cansamos... y nos damos por vencidos.

A veces vemos el tren de una segunda oportunidad en el año que comienza, o en el curso... o en esa nueva relación. Y esperamos montarnos en la bici para no volver a caernos nunca más. Pero esta vida que nos ha tocado vivir, más que a una bici, se parece al caballo de un rodeo: caerte te vas a caer, eso fijo. Lo importante es caer bien y volverse a levantar para subirse una vez más al caballo, y aguantar lo que se pueda. Tabacos... deporte... estudio... parejas... familia... y tantas otras batallas que perdemos o ganamos cada día, para volvernos a levantar.

No renuncies a nada que tengas pendiente y realmente quieras porque tu determinación es la diferencia entre lo posible y lo imposible. Cáete y levántate, como sea... pero levántate. No te des por vencid@.